VIOLENTO ATAQUE

Se peleó en una carnicería de Guaymallén, apuñaló a un hombre y los vecinos lo lincharon

El hecho ocurrió en la intersección de las calles Godoy Cruz y Las Heras, de San José, donde se encuentra ubicada la carnicería Rizzo. J. L. Castro, de 50 años, estaba junto a su pareja haciendo fila cuando A. E. Latorre, de 45 años, intentó adelantarse. La situación generó una discusión que subió de tono y derivó en una riña.

Este lunes al mediodía en Guaymallén, una discusión por el orden en la fila de una carnicería derivó en una violenta pelea callejera. Un hombre fue apuñalado y el agresor fue reducido a golpes por vecinos, que inicialmente creyeron que se trataba de un intento de robo.

El hecho ocurrió en la intersección de las calles Godoy Cruz y Las Heras, de San José, donde se encuentra ubicada la carnicería Rizzo. J. L. Castro de 50 años, estaba junto a su pareja haciendo fila cuando A. E. Latorre, de 45 años, intentó adelantarse. La situación generó una discusión que subió de tono y derivó en una riña.

La pelea siguió fuera de la carnicería.

Lo apuñaló en la calle y fue atropellado cuando huía

Según el parte policial, Latorre se dirigió a una vivienda cercana, tomó un cuchillo y salió a buscar a Castro. Lo encontró en la esquina de Las Heras y O'Brien, donde sin mediar palabra le aplicó dos puntazos en el hombro izquierdo.

La secuencia fue presenciada por varios testigos. Al ver la agresión, un conductor embistió a Latorre con una Partner blanca para detenerlo. Ya en el suelo, varios vecinos lo golpearon, creyendo que estaba asaltando a la víctima.

Ambos hombres fueron hospitalizados y uno quedó bajo custodia policial

La Policía llegó cuando la agresión ya había cesado. Castro fue asistido por el Servicio de Emergencias Coordinado y trasladado al Hospital Lagomaggiore, donde quedó internado, estable y consciente.

Por su parte, Latorre fue llevado al Hospital Central con politraumatismos y una herida cortante en el cuero cabelludo. Permanece internado con custodia policial.

El agresor tiene antecedentes penales: uno por falso testimonio, registrado en 2002, y otro por desobediencia, en 2014. La causa quedó en manos del fiscal Federico Barbero, quien dispuso la intervención de la Policía Científica, la Unidad Investigativa y la toma de declaraciones a los testigos.