Se presentó ante la Justicia el principal sospechoso del homicidio de una mujer en Guaymallén
La causa que investiga el homicidio de Cynthia Romina Landi avanzó en las últimas horas con la incorporación de un nuevo nombre central. Se trata de Benjamín Alaniz, un joven que se presentó de manera voluntaria ante el Ministerio Público Fiscal, acompañado por un abogado, y quedó a disposición de la fiscal de Homicidios Claudia Alejandra Ríos.
Según la hipótesis que sostiene la fiscalía, Alaniz habría cumplido un rol clave en la secuencia del ataque: está sindicado como el conductor del Chevrolet Corsa desde el cual se realizaron los disparos que terminaron con la vida de la mujer. Su situación procesal comenzó a definirse tras la reconstrucción de los hechos realizada por los investigadores.
El episodio ocurrió en la madrugada del domingo 4 de enero, frente a una vivienda ubicada sobre calle 25 de Mayo, a pocos metros del boliche Queen. De acuerdo con la reconstrucción oficial, una discusión entre cuidacoches y un grupo que se desplazaba en el vehículo escaló rápidamente. Los primeros se refugiaron dentro del domicilio y, desde el exterior, uno de los agresores abrió fuego contra la fachada.
Las pericias balísticas confirmaron el uso de un arma calibre 380 y la existencia de al menos cinco disparos. Uno de los proyectiles impactó en la axila de Cynthia Landi, quien murió a los pocos minutos a raíz de la herida.
El Chevrolet Corsa fue identificado como el vehículo utilizado tanto durante el ataque como en la huida posterior. En su interior viajaban al menos cuatro personas: una de ellas sería el autor material de los disparos, mientras que Alaniz es señalado como quien iba al volante.
La presentación del nuevo imputado se da en un escenario de modificaciones sustanciales en la causa. Días atrás, la fiscal Ríos había agravado la situación procesal del chofer de colectivo Lautaro Stagnoli, quien pasó a estar imputado como coautor de homicidio agravado tras entregarse a la Justicia.
En paralelo, la investigación derivó en la imputación por encubrimiento agravado de tres policías, inicialmente detenidos por el caso. Las cámaras de seguridad permitieron descartar su participación directa en el crimen, pero los comprometieron por no informar el homicidio y por colaborar para eludir la acción de la Justicia.
Con este nuevo avance, la Fiscalía de Homicidios busca cerrar el cerco sobre los responsables del ataque. La atención ahora está puesta en el destino procesal de Benjamín Alaniz y en la identificación de los restantes prófugos, piezas clave para completar la reconstrucción del crimen que conmocionó a Guaymallén.