Un interno, conocido por ser experto en fugas, fue víctima de un violento ataque en Almafuerte
Pablo Daniel Morales Montenegro, un interno de 48 años condenado a 24 años de prisión, fue golpeado y apuñalado por otros dos reclusos en el Complejo Penitenciario Almafuerte, ubicado en Cacheuta, en Luján de Cuyo.
El violento episodio, ocurrido el pasado domingo 2 de marzo (recién este jueves salió a la luz), dejó a Morales Montenegro con graves lesiones, incluyendo una herida en su ojo izquierdo y otra en su pulmón derecho.
Actualmente, se encuentra internado en el Hospital Central, fuera de peligro, pero bajo estricta custodia penitenciaria.
El incidente se registró en la tarde del domingo en el ala III del módulo 5 del penal. Según fuentes penitenciarias, los guardias escucharon gritos provenientes del pabellón y, al acudir al lugar, encontraron a Morales Montenegro en el suelo, siendo golpeado y apuñalado por otros dos internos. A pesar de las órdenes de los penitenciarios para que detuvieran la agresión, los atacantes continuaron con la violencia hasta que intervino el personal de requisa, logrando controlar la situación.
Un especialista en fugas
Pablo Morales no es un interno cualquiera. Con casi una decena de fugas en su historial, ha ganado notoriedad por su habilidad para evadir la justicia. Su intento más famoso ocurrió en 2014, cuando intentó escapar del penal Boulogne Sur Mer disfrazado de mujer. Con una peluca, maquillaje y ropa femenina, Morales Montenegro logró engañar a varios guardias, pero fue reconocido en el último momento por un penitenciario, frustrando su plan.
A pesar de sus múltiples recapturas, Morales Montenegro ha demostrado ser un experto en evadir la ley, utilizando tácticas ingeniosas y aprovechando cualquier oportunidad para recuperar su libertad. Sin embargo, esta vez, su historia tomó un giro violento dentro de las paredes del penal Almafuerte.
El violento episodio quedó registrado en las cámaras de seguridad de la cárcel, lo que permitió identificar a los dos reclusos responsables del ataque. Aunque sus nombres no han sido revelados oficialmente, se sabe que ambos están bajo investigación y podrían enfrentar cargos adicionales por el intento de homicidio.
Las autoridades penitenciarias han reforzado la seguridad en el módulo donde ocurrió el ataque y han iniciado actuaciones disciplinarias contra los agresores. Además, se ha solicitado la conservación de las grabaciones de las cámaras de seguridad para facilitar la investigación, que está a cargo de la fiscalía correspondiente.