Argentina se retiró de la OMS y redefine su estrategia en salud internacional
El Gobierno nacional formalizó el retiro de Argentina de la Organización Mundial de la Salud (OMS), una medida que se concretó tras cumplirse un año de la notificación oficial. El anuncio fue realizado por el canciller Pablo Quirno, quien remarcó que el país continuará con cooperación sanitaria, pero mediante acuerdos propios.
Desde la gestión de Javier Milei sostuvieron que la salida responde a fuertes cuestionamientos al accionar del organismo durante la pandemia. En ese sentido, señalaron que las políticas impulsadas, como las cuarentenas, tuvieron un impacto negativo en lo económico y social.
Además, el Ejecutivo afirmó que la OMS actúa con influencia política y no exclusivamente científica, y que sus recomendaciones afectan la soberanía sanitaria de los países. Bajo esa mirada, consideraron que el organismo excede sus funciones originales.
La Argentina había ingresado a la OMS en 1948 y su participación permitía acceder a coordinación internacional, asistencia técnica y programas de salud global. Con la salida, el país deja de formar parte de esos espacios multilaterales.
La medida también generó cuestionamientos. Exfuncionarios y especialistas advirtieron que abandonar el organismo implica perder participación en la agenda sanitaria global, así como en la preparación conjunta ante futuras pandemias y regulaciones internacionales.