TENSIÓN SINDICAL

Capital Humano endureció su postura y amenazó con sanciones si la UTA se pliega al paro

La cartera que conduce Sandra Pettovello advirtió a los gremios del transporte que no pueden plegarse a la huelga por estar bajo conciliación obligatoria. La decisión impacta en el alcance de la medida convocada por la Confederación General del Trabajo y abre un nuevo foco de conflicto sindical.

El Ministerio de Capital Humano intimó este miércoles a La Fraternidad y a la Unión Tranviarios Automotor (UTA) a “abstenerse de llevar adelante toda medida de acción directa” en el marco del paro general convocado por la CGT para este jueves.

La advertencia oficial se fundamenta en que ambos gremios se encuentran alcanzados por una conciliación obligatoria vigente, dictada en el contexto de los conflictos salariales que mantienen abiertos. Según el comunicado difundido por la cartera, cualquier adhesión a la medida implicaría una violación a las normas legales que rigen la Conciliación Laboral Obligatoria, instancia que —subrayaron— se encuentra en pleno trámite.

Desde el entorno de Sandra Pettovello, remarcaron que la adopción de medidas de fuerza por parte de los sindicatos de colectiveros y maquinistas de trenes configuraría un incumplimiento de la conciliación laboral obligatoria oportunamente dispuesta y actualmente en vigencia.

El posicionamiento oficial introduce un elemento de tensión adicional en la antesala del paro general, dado que el funcionamiento del transporte público resulta determinante para el alcance efectivo de la protesta.

Antecedente y giro sindical

En el último paro convocado por la CGT, la UTA no se había sumado precisamente por encontrarse bajo conciliación obligatoria en medio de un reclamo salarial. Sin embargo, en esta oportunidad el gremio confirmó que sí adherirá a la huelga.

A través de un comunicado, la organización sindical informó que participará de la paralización del transporte “en defensa de los derechos laborales, cercenados por la pretendida reforma laboral”.

La definición de la UTA y la advertencia del Ministerio de Capital Humano configuran así un escenario de alta sensibilidad institucional, con posibles derivaciones en el plano administrativo y legal, en la previa de una jornada que podría redefinir el nivel de adhesión y el impacto real del paro nacional