Crece el enfrentamiento entre Kicillof y La Cámpora, a un mes de la renovación del PJ bonaerense
La derrota de Fuerza Patria en Buenos Aires profundizó los enfrentamientos internos entre el gobernador Axel Kicillof y La Cámpora, dejando expuestas tensiones que amenazan con fracturar al PJ bonaerense. A fin de año se renovarán las autoridades locales y el resultado de esa elección interna empezará a definir la estrategia del peronismo de cara a las presidenciales de 2027.
El conflicto escaló tras la carta de Cristina Kirchner, que atribuyó la derrota al desdoblamiento electoral promovido por Kicillof, y la convocatoria del gobernador a sus intendentes del Movimiento Derecho al Futuro para desplazar a funcionarios camporistas de su gabinete. En paralelo, Máximo Kirchner, durante un ateneo en Quilmes, defendió a su madre y criticó a quienes cuestionaron a la expresidenta, marcando la línea de acción de La Cámpora en la provincia.
El liderazgo del PJ bonaerense se convirtió en el eje de la disputa. El kicillofismo busca consolidar su independencia del kirchnerismo, mientras La Cámpora empuja por mantener su influencia y prepara la candidatura de Máximo Kirchner para la reelección. Los reproches cruzados y la presión de intendentes generan un clima de tensión que dificulta sostener la unidad del partido.
En este contexto, la intervención de Sergio Massa podría ser determinante para evitar una fractura y garantizar un esquema de convivencia que preserve la cohesión del peronismo bonaerense, clave para la estrategia nacional y la conformación de alianzas hacia 2027.
El resultado de esta pulseada definirá no solo el liderazgo provincial, sino también la hegemonía dentro del oficialismo nacional, con implicancias directas en la preparación política de cara a los próximos comicios.