Crece la presión en Bruselas por el acuerdo comercial con EEUU
El Parlamento Europeo volvió el centro de la escena internacional al cuestionar el reciente acuerdo comercial entre la Unión Europea (UE) y Estados Unidos (EE.UU.). Diputados de la mayoría de los partidos alertaron que el texto beneficia de forma desproporcionada a Washington y que, de no introducirse correcciones, la tregua transatlántica podría romperse.
El pacto firmado en julio estableció una reducción de aranceles al 15% para gran parte de las exportaciones europeas, incluida la rebaja en los automóviles del 27,5% al 15%. A cambio, Bruselas aceptó ampliar el acceso de productos industriales y alimenticios estadounidenses a su mercado.
Pero el malestar político es amplio. Bernd Lange, titular de la comisión de comercio, anticipó enmiendas e incluso sugirió una cláusula de caducidad para limitar las concesiones. Desde los Socialistas y Demócratas, Kathleen van Brempt denunció que el acuerdo viola normas de la Organización Mundial del Comercio (OMC), mientras que la Izquierda, los Verdes y parte del grupo Renew también rechazaron el texto.
El rechazo fue transversal. Martin Schirdewan advirtió que la medida perjudicará a la industria y el empleo, mientras que desde la extrema derecha, Thierry Mariani calificó de débil la posición europea frente a Donald Trump, quien ya amenazó con nuevos aranceles de represalia a países que cuestionen a las tecnológicas de su país.
Aunque la oposición parlamentaria es fuerte, los líderes europeos temen una guerra comercial y podrían forzar el apoyo en la votación final. Desde Bruselas, Sabine Weyand defendió el resultado y alertó: Si bloqueamos este acuerdo, el conflicto podría desbordarse.