Crisis en Irán: casi 60 personas han muerto en las protestas
Irán atraviesa una de las jornadas más críticas de los últimos años. Una masiva ola de protestas, iniciada a fines de diciembre por el deterioro económico, se ha extendido a 25 de las 31 provincias del país y ha dejado un saldo trágico de al menos 59 muertos, según organizaciones de derechos humanos.
Ante la magnitud del descontento, las autoridades impusieron un severo corte de internet en todo el territorio nacional, buscando limitar la coordinación de los manifestantes y el flujo de información al exterior.
Las movilizaciones, concentradas en ciudades clave como Teherán, Mashhad e Isfahán, escalaron rápidamente desde reclamos por la inflación récord y el colapso del rial hacia un desafío político más amplio contra el régimen islámico. Las consignas ahora incluyen críticas directas al liderazgo del Ayatollah Alí Khamenei, quien advirtió que el país "no cederá". La represión se ha recrudecido, con una fuerte presencia policial y militar, resultando en miles de detenciones.
Analistas comparan la extensión y coordinación de estas protestas con las históricas de 2022 tras la muerte de Mahsa Amini, señalando un profundo y creciente malestar social. El gobierno reconoce menos víctimas y alega bajas entre sus fuerzas de seguridad, pero organismos internacionales elevan la cifra de fallecidos y alertan sobre una crisis que combina desastre económico, represión y un reclamo ciudadano contra sus gobernantes.