El superintendente de Irrigación aceptó la renuncia de Gustavo Villegas, tras la alcoholemia positiva
El superintendente general de Irrigación, Sergio Marinelli, se expresó públicamente sobre la situación de Gustavo Villegas, consejero del Río Atuel en el Departamento General de Irrigación (DGI), luego del episodio de alcoholemia positiva registrado durante un control vial en General Alvear. A través de un mensaje publicado en X, el funcionario dejó expuesta una posición institucional de acompañamiento a la decisión adoptada por Villegas, en una señal leída como un aval político al paso al costado.
En su publicación, Marinelli destacó la trayectoria, el compromiso en la gestión hídrica y el rol de defensa de los intereses mendocinos en el Río Atuel, al tiempo que subrayó que ante un error, corresponde una actitud correcta. El tono del mensaje, lejos de la sanción explícita, fue interpretado como un reconocimiento al gesto asumido por el consejero y como una validación del camino elegido tras el episodio.
El hecho que desencadenó la situación ocurrió el viernes por la noche, cuando Villegas fue interceptado en un operativo policial de tránsito y sometido a un test de alcoholemia, cuyo resultado fue positivo. Tras el procedimiento, el funcionario fue trasladado junto con su vehículo a una comisaría, donde se labraron las actas correspondientes, conforme al protocolo vigente.
Horas después, el dirigente radical, ex diputado provincial y actual vicepresidente del Consejo Hídrico Federal (COHIFE), puso su renuncia a disposición. En ese contexto, la expresión pública del superintendente de Irrigación fue entendida como una convalidación política de la decisión personal, aunque la formalización administrativa de la salida debe ser resuelta por el gobernador Alfredo Cornejo, dado que el cargo cuenta con aval del Senado.