Estados Unidos criticó la prisión domiciliaria a Bolsonaro y acusó al juez De Moraes de “amenazar la democracia”
El Departamento de Estado de Estados Unidos repudió la decisión del Supremo Tribunal Federal de Brasil de imponer prisión domiciliaria a Jair Bolsonaro. A través de un comunicado, la Oficina de Asuntos del Hemisferio Occidental acusó al juez Alexandre de Moraes de utilizar su poder para restringir la libertad de expresión y perseguir a la oposición.
El ministro Alexandre de Moraes, ya sancionado por Estados Unidos por violaciones de derechos humanos, sigue usando las instituciones para silenciar opositores, expresó el organismo, que también pidió que Bolsonaro pueda expresarse públicamente. El comunicado se enmarca en la ley Magnitsky, que permite sancionar a funcionarios extranjeros involucrados en abusos.
El fallo que impuso la prisión domiciliaria al ex mandatario se dictó luego de que participara por videollamada en una manifestación, lo que violaría restricciones impuestas por la justicia brasileña. Tras conocerse la medida, su hijo, el senador Flávio Bolsonaro, pidió al Senado iniciar un proceso de destitución contra De Moraes, al que calificó de inmoral y cobarde.
La presión política se intensificó luego de que la administración de Donald Trump congelara activos del juez en EE. UU. y anunciara nuevas sanciones. Mientras tanto, Eduardo Bolsonaro, diputado e hijo del ex presidente, denunció un abuso de poder y acusó a la Corte de silenciar al líder opositor.
La investigación por el presunto intento de golpe de Estado avanza en el Supremo brasileño. Bolsonaro podría enfrentar más de 40 años de prisión, en una causa que ya genera consecuencias institucionales en Brasil y en sus relaciones internacionales.