EL DÍA DESPUÉS

Fuego cruzado entre Kicillof y el kirchnerismo por la derrota en Buenos Aires

El resultado ajustado en las elecciones legislativas bonaerenses reavivó la interna entre el kirchnerismo y el entorno de Axel Kicillof. Mientras unos apuntan al desdoblamiento como error estratégico, otros reclaman entender por qué el voto se perdió en provincias clave como Córdoba, Mendoza y Santa Fe.

El peronismo bonaerense atraviesa una nueva etapa de tensión interna tras la derrota por apenas un punto frente a La Libertad Avanza (LLA) en las elecciones legislativas. Desde el sector del gobernador Axel Kicillof reclaman una autocrítica nacional, mientras que el kirchnerismo responsabiliza al mandatario por la estrategia de desdoblamiento electoral.

Si no entendemos qué le pasa al votante de Córdoba, Mendoza, Santa Fe y Entre Ríos no vamos a ganar nunca más”, expresaron desde el kicillofismo, que busca abrir el debate sobre el rumbo político nacional. En La Plata destacan que el espacio Fuerza Patria ganó con amplitud las elecciones provinciales del 7 de septiembre —con una diferencia de 14 puntos sobre LLA—, pero reconocen que ese resultado no se tradujo a nivel nacional.

En el entorno del gobernador aseguran que “la estrategia nacional falló” y que insistir con los mismos mensajes “no cambiará nada”. El malestar refleja una fractura abierta dentro del oficialismo bonaerense, que parece profundizarse con el paso de los días.

Por su parte, desde el kirchnerismo apuntan directamente al desdoblamiento electoral, acusando a Kicillof de haber priorizado su gestión provincial por encima de la estrategia nacional. La intendenta de Quilmes, Mayra Mendoza, agitó la interna al comparar los comicios con los de Santiago del Estero, donde el oficialismo local logró una victoria contundente “con una sola elección”.

 

En Santiago del Estero, 70 por ciento. Con una sola elección era posible”, escribió Mendoza en sus redes, en clara alusión a la decisión de Kicillof de separar los comicios bonaerenses. La dirigente, cercana a Máximo Kirchner, había afirmado también que “el conurbano va a salvar a la Patria y Cristina Kirchner tenía razón”, reavivando las diferencias internas.

A esa línea se sumó la diputada Florencia Carignano (UxP), quien remarcó que la ex presidenta “siempre tiene razón”, reforzando la lectura de que el kirchnerismo duro busca reposicionarse frente al gobernador.

En contraste, el intendente de Ensenada, Mario Secco, salió a defender a los jefes comunales y rechazó que se los use como “chivo expiatorio” del resultado. “Es una barbaridad decir que los intendentes nos borramos”, sostuvo, y pidió revisar las estrategias fallidas antes de buscar culpables.

Secco también cuestionó el clima de derrota al subrayar que “todavía está para discutirse esta elección”, recordando que la diferencia entre LLA (41,45%) y Fuerza Patria (40,9%) fue inferior a un punto.

La disputa entre el kirchnerismo y el kicillofismo deja al descubierto una fractura política que se profundiza tras la elección y que plantea un interrogante central para el futuro del peronismo bonaerense: cómo reconstruir unidad frente al avance de La Libertad Avanza y a un electorado cambiante que parece haberle dado la espalda en las urnas.