GUERRA SIN FIN

Israel desafió el alto el fuego y profundizó su ofensiva en el sur de Líbano

Las fuerzas israelíes intensificaron demoliciones y ataques en zonas clave mientras autoridades libanesas denuncian violaciones al acuerdo y advierten sobre el impacto en la población civil.

Las fuerzas de Israel continuaron este sábado con operaciones militares en el sur de Líbano, a pesar de la entrada en vigor de un cese al fuego acordado días atrás. Según reportes de la Agencia Nacional de Noticias libanesa, las incursiones incluyeron ataques de artillería y demoliciones de viviendas en distintas localidades.

En el distrito de Nabatieh, la artillería israelí impactó en los alrededores de la aldea de Deir Siriane, mientras que en la región de Marjayoun se registraron operativos de demolición a gran escala en la localidad de Taybeh, profundizando la preocupación por el deterioro de la situación en el terreno.

La ciudad de Khiam permanece completamente bloqueada, con todas sus entradas cerradas mediante montículos de tierra y barreras, lo que impide el retorno de los residentes. A su vez, se reportaron nuevas detonaciones controladas dentro del área urbana, lo que sugiere una continuidad en las acciones militares.

 

En el distrito de Bint Jbeil, el alcalde de Bayt Lif, Izzat Hammoud, reclamó a las autoridades libanesas una intervención urgente para frenar las demoliciones, el uso de excavadoras y la destrucción de viviendas. El funcionario acusó a Israel de aprovechar el cese al fuego para continuar con violaciones al acuerdo, y denunció que los habitantes siguen sin poder inspeccionar sus propiedades.

Por su parte, el movimiento Hezbolá se ha abstenido de responder militarmente hasta el momento, según indicaron funcionarios libaneses, en un intento por sostener la frágil tregua.

El alto el fuego de 10 días, que entró en vigencia en la medianoche entre jueves y viernes, había sido anunciado previamente por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, en un intento por desescalar el conflicto. Sin embargo, la continuidad de las acciones militares en el terreno pone en duda su efectividad y reaviva el riesgo de una escalada en la región.