La reforma de los DNU llegó al Senado, pero no se trataría antes de las elecciones
El presidente de la Cámara de Diputados, Martín Menem, finalmente remitió al Senado el proyecto que modifica la ley de DNU, tras la aprobación en la Cámara baja y los cambios realizados en uno de sus artículos. La iniciativa busca que ambas Cámaras se pronuncien sobre la validez de los decretos, limitando el poder del Ejecutivo en esta materia.
El texto fue girado a la Comisión de Asuntos Institucionales, presidida por la peronista disidente Alejandra Vigo, quien deberá convocar para dictaminar, ya sea aceptando los cambios de Diputados o insistiendo en la versión original del Senado. Por los tiempos legislativos, la sesión de tratamiento pleno no llegaría a realizarse antes del 26 de octubre, fecha de las elecciones legislativas nacionales.
La oposición criticó la demora, acusando a Menem de buscar evitar un debate polémico con posible derrota para el Gobierno. En contrapartida, desde la Cámara de Diputados negaron maniobras dilatorias, argumentando que los plazos se mantienen dentro de la legalidad y que algunas actividades recientes, como feriados y sesiones con interpelaciones, justificaron la postergación.
Entre los puntos clave de la reforma, se destaca que ahora se requiere la aprobación de ambas Cámaras para validar los decretos, mientras que un artículo rechazado proponía un límite de 90 días corridos para que el Congreso se pronuncie, tras el cual los DNU perderían vigencia automáticamente.