Nahuel Gallo sigue preso en Venezuela y Argentina busca su liberación con el apoyo de Trump
Desde el 8 de diciembre de 2024, cuando Nahuel Gallo, miembro de la Gendarmería Nacional, fue detenido al ingresar a Venezuela por el puente internacional Francisco de Paula Santander desde Colombia, permanece en una cárcel sin contacto con su familia, sin abogado oficial ni información sobre su estado de salud o paradero. Tanto su familia como el gobierno de Javier Milei denuncian que está en situación de secuestro por el régimen de Nicolás Maduro.
El gobierno de Milei ha implementado estrategias diplomáticas y políticas, incluyendo una denuncia ante la Corte Penal Internacional por detención arbitraria y desaparición forzada, pero sin resultados. Ahora, la esperanza recae en la cooperación con Estados Unidos, liderada por Donald Trump, quien ha logrado liberar presos políticos venezolanos mediante negociaciones directas a cargo de Richard Grenell y acuerdos de deportación de migrantes venezolanos desde El Salvador.
La ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, encabeza los contactos con Washington, donde activos estadounidenses facilitaron la salida de María Gómez, pareja de Gallo, y de cinco asesores de María Corina Machado asilados en la embajada argentina en Caracas. Según TN, coordina con Estados Unidos, Italia, Israel y Bélgica, países con ciudadanos en condiciones similares, para ejercer presión política y de seguridad sobre el régimen de Maduro.
Estados Unidos ha intensificado su ofensiva, designando al Cartel de los Soles y al Tren de Aragua como organizaciones narcoterroristas, duplicando la recompensa por Maduro a 50 millones de dólares, autorizando intervención militar en el extranjero y desplegando 4000 marines y tres buques en el Mar Caribe. Estas medidas han coincidido con liberaciones en cárceles como la de Tocorón.