Trump impulsa su plan de paz para Ucrania, pero crecen las objeciones de Putin y Zelensky
El gobierno de Donald Trump insiste en avanzar con su propuesta para un acuerdo que ponga fin a la guerra en Ucrania, pero la iniciativa ya choca con las exigencias enfrentadas de Vladimir Putin y Volodimir Zelensky. El punto más conflictivo es el apartado que reconoce de facto a Crimea, Luhansk y Donetsk como territorios rusos, algo que Kiev rechaza de manera total y que cuenta con el respaldo explícito de la Unión Europea y el Reino Unido.
Mientras Washington intenta sostener el impulso diplomático, el Kremlin también fija límites: a través de sus enviados, Putin advirtió que ese punto territorial no está sujeto a negociación. A su vez, exige que Ucrania reduzca su capacidad militar, limite su ejército a 600.000 efectivos y renuncie por escrito a incorporarse a la OTAN, condiciones que Kiev considera inaceptables.
En paralelo, Europa elevó su malestar. El canciller alemán Friedrich Merz planteó directamente a Trump que los puntos que buscan frenar la integración ucraniana a la OTAN son incompatibles con la seguridad continental. Zelensky replicó la misma postura en una llamada con el vicepresidente estadounidense JD Vance, dejando en claro que ni Ucrania ni sus aliados avalarán esos condicionamientos.
Pese a las resistencias, la Casa Blanca apuesta a avanzar con negociaciones simultáneas en Moscú y Kiev a comienzos de diciembre. Trump pretendía anunciar un entendimiento para Acción de Gracias, pero ahora la expectativa se trasladó hacia Navidad, en medio de un escenario donde las posiciones de Ucrania y Rusia siguen completamente enfrentadas.