CONSENSO IBEROAMERICANO

Venezuela tensiona la región y seis países tomaron distancia de la Casa Blanca

Seis países de peso regional fijaron una posición común contra las acciones unilaterales de Estados Unidos, advirtieron sobre la violación del derecho internacional y reclamaron una salida política bajo el paraguas de la ONU.

En un movimiento diplomático coordinado que redefine el tablero regional, seis naciones centrales de Iberoamérica expresaron su repudio explícito a las acciones unilaterales impulsadas por el gobierno de Donald Trump, al considerar que el operativo militar ejecutado por Washington implica un quiebre grave del derecho internacional y amenaza la estabilidad continental.

El pronunciamiento conjunto marca una ruptura estratégica con la política exterior estadounidense y se apoya en principios que los firmantes calificaron como no negociables, entre ellos la integridad territorial de los Estados, la no intervención y la preservación de América Latina y el Caribe como Zona de Paz.

Tres ejes de alerta regional

El documento identifica tres focos críticos que, según los gobiernos firmantes, agravan el conflicto y elevan el riesgo de escalada regional:

  • Uso de la fuerza: Los países rechazaron de manera tajante la amenaza y el empleo de la fuerza militar, recordando que el respeto a la soberanía nacional constituye un pilar del orden internacional.
  • Soberanía de los recursos naturales: El comunicado alertó sobre posibles intentos de apropiación externa de recursos estratégicos, vinculando el accionar de Estados Unidos con el interés en la riqueza energética de Venezuela.
  • Zona de Paz: Se reafirmó que la región debe sostenerse como un espacio libre de conflictos armados, basado en la no injerencia, el diálogo político y el respeto mutuo entre naciones.
 

Diálogo político y rol central de la ONU

Lejos de avalar soluciones de fuerza, el bloque subrayó que la eventual salida del poder de Nicolás Maduro no puede derivar en un tutelaje externo. En ese sentido, insistieron en que la crisis venezolana debe resolverse exclusivamente por vías pacíficas, mediante un proceso político inclusivo, protagonizado por los propios venezolanos.

El posicionamiento incluye además un llamado urgente a los organismos internacionales, con especial énfasis en la Organización de las Naciones Unidas. Los países reclamaron la intervención activa de la ONU y exhortaron al secretario general Antonio Guterres a desempeñar un rol de mediación para desescalar la tensión.

Contrastes en la región

La postura común contrasta con la de otros gobiernos del continente, como Argentina, que han mostrado sintonía política con la estrategia de Washington. En cambio, el comunicado posiciona a España, Brasil y México como los principales referentes regionales del rechazo a la opción militar, consolidando una línea diplomática centrada en la negociación multilateral y el marco institucional de Naciones Unidas.

Finalmente, el bloque convocó al resto de los países americanos a preservar la estabilidad regional y evitar que el conflicto venezolano se transforme en un factor de desestabilización continental.