ALERTA INTERNACIONAL

Alarma sanitaria: detectaron en EE.UU. un parásito erradicado hace casi seis décadas

Un hombre en Maryland fue diagnosticado con el gusano barrenador del Nuevo Mundo tras regresar de El Salvador, reactivando la preocupación por este parásito que se alimenta de carne humana.

Tras casi 60 años sin registros, los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades (CDC) de Estados Unidos confirmaron un caso humano de gusano barrenador del Nuevo Mundo (Cochliomyia hominivorax). La víctima, un hombre en Maryland, fue diagnosticada el 4 de agosto mediante un sistema de telediagnóstico, luego de regresar de un viaje a El Salvador.

El tratamiento fue exitoso y el paciente ya se recuperó, pero las autoridades decidieron hacer público el caso semanas después, alertando sobre la posible reaparición de un parásito que se creía erradicado desde 1966.

Gusano Barrenador. foto: Reuters

 

Qué es el gusano barrenador y por qué representa un riesgo

El gusano barrenador es la larva de una mosca que deposita sus huevos en heridas abiertas de humanos o animales. A diferencia de otros insectos, esta larva se alimenta de tejido vivo, provocando infecciones graves si no se trata de inmediato.

Gusano Barrenador. foto: Reuters

En humanos, los casos son extremadamente raros, pero el impacto en el sector agropecuario puede ser devastador. La infestación puede propagarse rápidamente, generando pérdidas económicas significativas y afectando la salud del ganado.

El tratamiento consiste en retirar manualmente las larvas y desinfectar la zona afectada. La detección temprana es clave, ya que la infestación puede volverse grave e incluso mortal.

Gusano Barrenador. foto: Reuters

Amenaza para el agro estadounidense

El gusano barrenador ya se encuentra en países de Centroamérica como Costa Rica, Nicaragua, Honduras, Guatemala, Belice y El Salvador, y su avance hacia México genera preocupación en estados ganaderos de EE.UU., como Texas.

Según el Departamento de Agricultura (USDA), un brote podría afectar a más de 7 millones de cabezas de ganado, con pérdidas estimadas en más de 730 millones de dólares, y un impacto económico total que podría superar los 1.800 millones si el parásito se reinstala en el país.

La reintroducción de esta especie se ve favorecida por el aumento de los viajes internacionales y las condiciones ambientales cambiantes, por lo que las autoridades mantienen una vigilancia estricta para evitar su propagación.