Cada vez baja más la vacunación y crece la preocupación por enfermedades prevenibles
La caída en las tasas de vacunación en Argentina genera creciente preocupación en el sistema de salud, en un contexto donde ninguna de las vacunas del calendario nacional alcanza la cobertura óptima del 95%.
Durante la última década, los niveles de inmunización se mantuvieron por debajo de ese umbral, y los datos recientes confirman un deterioro más marcado en distintos grupos etarios.
Entre los indicadores más relevantes, la vacuna triple viral a los 5 años descendió al 46%, cuando entre 2015 y 2019 se mantenía cerca del 90%. En el mismo grupo etario, la vacuna contra la poliomielitis cayó del 88% al 47%, mientras que la triple bacteriana celular pasó del 88% al 46%.
En el primer año de vida, los esquemas también presentan retrasos, con una caída en la aplicación de dosis clave que deja a miles de niños sin protección completa frente a enfermedades como difteria, hepatitis B y tos convulsa.
En adolescentes, las coberturas del VPH y de la vacuna triple bacteriana acelular también registran descensos significativos. La cobertura contra el Virus del Papiloma Humano (VPH) se ubicó en el 55% en mujeres y 51% en varones. A su vez, la vacuna triple bacteriana acelular a los 11 años descendió del 82% al 54%.
Reemergencia de enfermedades
El retroceso en la vacunación se traduce en un aumento de enfermedades prevenibles. La coqueluche registró un fuerte incremento en los últimos años, con un salto de casos entre 2023 y 2024. De acuerdo con datos oficiales, los casos pasaron de 11.202 en 2023 a 66.148 en 2024, y en 2025 murieron 11 niños menores de 2 años con esquemas incompletos. En lo que va de 2026 ya se notificaron 258 casos, muy por encima de la mediana histórica.
A esto se suman registros de sarampión y el crecimiento de la tuberculosis, junto con advertencias sobre posibles reapariciones de otras enfermedades.
La Sociedad Argentina de Pediatría advirtió sobre demoras en la entrega y problemas de disponibilidad de vacunas en el país.
Consideramos fundamental contar con una distribución oportuna y eficiente de las vacunas, que permita sostener la confianza de la comunidad y evitar interrupciones en los esquemas de inmunización en un contexto de reemergencia de enfermedades inmunoprevenibles, como sarampión y coqueluche, en el país y la región, indicaron.
El reclamo apunta a garantizar el acceso equitativo a las dosis y evitar que la caída en la cobertura continúe profundizándose.