Derechos sexuales y reproductivos: qué servicios pueden exigir las personas con discapacidad
Las personas con discapacidad tienen derecho a acceder a prestaciones relacionadas con su sexualidad y reproducción, amparadas por el Certificado Único de Discapacidad (CUD), un documento que garantiza distintos beneficios en educación, trabajo y salud.
Qué incluyen estos derechos
Los servicios a los que pueden acceder las personas con discapacidad abarcan:
Métodos anticonceptivos y técnicas de reproducción asistida.
Información accesible sobre sexualidad y reproducción.
Apoyos para ejercer la maternidad o paternidad.
Atención médica adaptada a sus necesidades.
Marco legal internacional y nacional
La Convención sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad, con jerarquía constitucional en Argentina desde 2014, establece que todas las personas con discapacidad tienen derecho a:
Disfrutar del más alto nivel de salud sin discriminación, con consentimiento libre e informado.
Servicios de salud sexual y reproductiva gratuitos o a precios accesibles, con la misma calidad que se ofrece a otras personas.
Decidir sobre sus relaciones personales y la cantidad de hijos/as que desean tener.
Mantener su fertilidad en igualdad de condiciones.
Acceder a educación e información sobre reproducción y planificación familiar.
A nivel nacional, la Ley 25.673 creó el Programa Nacional de Salud Sexual y Procreación Responsable, que garantiza que obras sociales, prepagas y el Estado cumplan con todas las prestaciones previstas.
Cómo actuar ante dificultades
Si surgiera algún inconveniente para acceder a estos derechos, se puede contactar al 0800-222-3444, línea del Ministerio de Salud de la Nación destinada a asesorar y recibir reclamos relacionados con derechos sexuales y reproductivos.
Estas normas buscan asegurar que las personas con discapacidad ejerzan plenamente sus derechos sexuales y reproductivos, con igualdad, respeto y acceso a información y servicios de calidad.