ADVERTENCIA MÉDICA

El síntoma poco reconocido que podría alertar sobre la hipertensión

Especialistas destacan que un cambio visual frecuente y subestimado puede ser la primera señal de daño en los ojos provocado por la presión arterial elevada.

La hipertensión arterial suele avanzar en silencio, pero puede dejar señales visibles antes de provocar complicaciones mayores. Entre ellas, los profesionales advierten sobre un síntoma que muchas veces se naturaliza: la visión borrosa, un indicio temprano de que los vasos sanguíneos de la retina están siendo afectados.

Este trastorno aparece cuando la presión elevada deteriora los capilares que nutren la retina, generando estrechamiento, rigidez o pequeñas filtraciones, lo que reduce la nitidez visual. Según entidades médicas internacionales, estas alteraciones pueden dificultar la lectura, el reconocimiento de objetos lejanos o la visión en ambientes de poca luz.

Hipertensión arterial

Además de la sensación de falta de claridad, pueden presentarse manchas flotantes, destellos o zonas menos nítidas del campo visual. En casos más avanzados, la hipertensión sin control puede causar edema, hemorragias e incluso pérdida parcial de la visión, lo que convierte a este síntoma en una señal que no debe ignorarse.

Ante cualquier alteración visual en personas con presión elevada, especialistas recomiendan una consulta inmediata con un oftalmólogo. Un examen de fondo de ojo o estudios como la OCT permiten detectar daños iniciales y coordinar un tratamiento oportuno junto al médico de cabecera.