Gripe H3N2 en Reino Unido: qué se sabe, cómo prevenirla y la importancia de la vacunación
El aumento de casos de gripe en Reino Unido generó alertas en redes y algunos medios, que compararon la situación con un mini confinamiento similar al de la pandemia de COVID-19. Sin embargo, especialistas aclaran que no se trata de un escenario de cierre ni de alarma extrema.
La variante H3N2, y su subclado K, se está propagando con mayor facilidad porque es más contagiosa que la gripe habitual y puede escapar parcialmente a la inmunidad previa, lo que explica la circulación acelerada del virus en las últimas semanas.
Qué es la gripe H3N2
La designación H3N2 hace referencia a dos proteínas del virus: hemaglutinina (H) y neuraminidasa (N), mientras que los números indican la versión específica de cada proteína. Esta cepa no es totalmente nueva, pero su baja circulación en años recientes significa que la población tiene menor inmunidad, aumentando la probabilidad de contagio. Además, muta con facilidad, lo que dificulta que las vacunas la detecten con total precisión.
Por qué aumentan los contagios
El incremento de casos no indica que el virus sea más mortal. La mayoría de las personas infectadas se recuperan sin complicaciones. Sin embargo, cuando muchas personas se contagian en poco tiempo, los casos graves se vuelven más visibles. El riesgo está en el volumen de contagios, no en la agresividad del virus.
Síntomas más comunes de la H3N2
Fiebre
Dolores musculares intensos
Tos seca
Fatiga marcada
En algunos casos: diarrea o molestias abdominales
Niños: dolor de oído
Grupos que deben vacunarse
El NHS ofrece la vacuna anual contra la gripe de forma gratuita a quienes tienen mayor riesgo de complicaciones:
Personas de 65 años o más
Personas con enfermedades crónicas
Mujeres embarazadas
Residentes de hogares de adultos mayores
Cuidadores de personas mayores o dependientes
Personas que conviven con alguien con el sistema inmunológico debilitado
Personal sanitario y de asistencia social de primera línea (a través de su empleador)
En el caso de niños, se aplica una vacuna en aerosol nasal para los de 2 y 3 años, y para estudiantes desde el inicio de primaria hasta el año 11. Vacunar a los menores ayuda a proteger a las personas más vulnerables del entorno, ya que suelen contagiarse y contagiar con facilidad.