PREVENCIÓN

Informarse salva vidas: solo 4 de cada 10 mujeres conoce cómo prevenir el cáncer de mama

Los estudios revelan que una gran parte de la población femenina desconoce cómo prevenir o detectar a tiempo la enfermedad. En Argentina, se diagnostican unos 22 mil casos al año y más de 6 mil mujeres mueren por causas asociadas.

En el Día Mundial de la Lucha contra el Cáncer de Mama se difundieron nuevos datos que exponen una realidad preocupante en la Argentina: solo 4 de cada 10 mujeres tiene información suficiente sobre cómo cuidar su salud mamaria.

El dato surge del Índice de Concientización de Cáncer de Mama, elaborado por la Fundación Instituto Natura y Avon, que mide el nivel de conocimiento de las mujeres sobre prevención, detección y tratamiento. A este estudio se suma otro informe de The Economist Impact, respaldado por MSD Argentina, que coloca al país entre los de mayor prevalencia en América Latina, con 675,9 casos cada 100.000 mujeres, frente al promedio regional de 463,5.

Cada año se diagnostican alrededor de 22 mil nuevos casos en el país. Aunque el 90% puede curarse si se detecta a tiempo, aún se registran más de 6 mil muertes anuales. La enfermedad representa un desafío no solo médico, sino también social: el acceso a controles ginecológicos varía según el nivel socioeconómico, la cobertura médica y la región.

Las mujeres con menos recursos son quienes más dificultades enfrentan para realizarse estudios preventivos y, en muchos casos, reciben el diagnóstico en etapas avanzadas, cuando las opciones terapéuticas son más limitadas.

 

Falta de información y mitos sobre los síntomas

Uno de los datos más preocupantes que reveló la Fundación Avon es que 6 de cada 10 mujeres considera que la aparición de un nódulo es el principal signo del cáncer de mama. Aunque este puede ser un síntoma, la enfermedad puede desarrollarse de forma asintomática en sus primeras etapas, lo que refuerza la importancia de realizarse estudios periódicos.

Además, solo 6 de cada 10 mujeres identifica a la mamografía como la prueba más eficaz para la detección temprana, y apenas 2 de cada 10 sabe cuál es la edad recomendada para comenzar a realizarla si no existen antecedentes familiares. Más de la mitad desconoce que puede indicarse antes en caso de factores de riesgo.

“La mejor herramienta que tenemos contra el cáncer sigue siendo el control a tiempo. Detectar una lesión en etapas tempranas cambia por completo el pronóstico”, afirmó la doctora Gabriela Bugarín (MN 71988), Directora Médica de Oncología de MSD Argentina, en diálogo con Canal 26.

 

Riesgos, síntomas y desigualdades estructurales

Entre los factores de riesgo más frecuentes se destacan los antecedentes familiares, la menstruación precoz o menopausia tardía, no haber tenido hijos o hacerlo después de los 30 años, el consumo de alcohol, la obesidad, el uso de terapia hormonal y el tejido mamario denso.

Los síntomas más comunes incluyen bultos en la mama o axila, cambios en el tamaño o textura, secreciones anormales, enrojecimiento o dolor persistente. Sin embargo, la ausencia de señales visibles no garantiza que no haya enfermedad, por lo que los controles regulares son fundamentales.

El estudio también reveló que solo el 58% de las mujeres que practican hábitos saludables pertenece a sectores con mayor nivel educativo y recursos económicos. Aunque más del 80% expresó el deseo de mejorar sus hábitos, muchas enfrentan barreras estructurales para hacerlo.

 

Los especialistas insisten en fortalecer la educación sanitaria, ampliar el acceso a los estudios preventivos y reducir las desigualdades que determinan el curso de la enfermedad.

“La información es una herramienta poderosa para cuidar la salud. De cara al futuro, se estima que para 2050 los casos de cáncer de mama podrían aumentar más de un 40%, y los de cuello de útero cerca de un 30%. Por eso es urgente garantizar que todas las mujeres, sin importar dónde vivan o su situación económica, puedan acceder a controles y tratamientos a tiempo”, sostuvo Bugarín.

En la Argentina, todos los sistemas de salud —públicos, obras sociales y prepagas— están obligados a cubrir los estudios ginecológicos sin límite de edad, por lo que cualquier mujer puede realizarse un chequeo sin intermediarios.