INVESTIGACIONES

La diabetes también afecta la audición y duplica el riesgo de pérdida auditiva

Estudios internacionales advierten que las personas con diabetes y prediabetes tienen más probabilidades de sufrir problemas para escuchar, una complicación poco visibilizada.

La diabetes no solo altera los niveles de glucosa en sangre, sino que también puede impactar en funciones clave para la vida cotidiana. Investigaciones de la American Diabetes Association , citadas por Reuters , detectaron una relación directa entre los trastornos metabólicos y el deterioro de la audición, una complicación que suele pasar inadvertida.

Según datos difundidos por la ADA y replicados por Associated Press , las personas con diabetes presentan el doble de riesgo de pérdida auditiva en comparación con quienes tienen valores normales de glucosa. La evidencia llevó a especialistas a plantear la necesidad de incorporar controles auditivos dentro del seguimiento clínico habitual.

El fenómeno no se limita solo a la diabetes. La prediabetes, caracterizada por niveles elevados de glucosa sin llegar al diagnóstico formal, incrementa en cerca de un 30% la probabilidad de problemas auditivos. En regiones como América Latina, Europa y Asia, donde crecen estas patologías, el impacto se proyecta como un desafío sanitario de gran escala.

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Aunque el vínculo está documentado, la causa exacta continúa bajo estudio. Los expertos explican que la hiperglucemia puede dañar los pequeños vasos sanguíneos del oído interno, un mecanismo similar al que afecta la retina o los riñones en pacientes diabéticos. Este deterioro vascular sería clave en la pérdida progresiva de la audición.

Los síntomas suelen aparecer de manera gradual. Dificultades para escuchar en ambientes ruidosos, necesidad de subir el volumen del televisor o la sensación de que otros hablan en voz baja figuran entre las señales más frecuentes. En muchos casos, son los familiares quienes advierten primero los cambios.

Las organizaciones médicas recomiendan detección temprana y evaluación especializada ante cualquier sospecha. Integrar el control auditivo al monitoreo regular de la diabetes permite intervenir a tiempo, preservar la calidad de vida y reducir el impacto de una complicación que afecta la comunicación, la autonomía y la integración social.