31 de enero: una fecha fundamental para la cultura popular argentina
Todo comenzó en 1908, en Campo de la Cruz, provincia de Buenos Aires, con el nacimiento de Héctor Roberto Chavero, quien se convertiría en Atahualpa Yupanqui. El poeta, guitarrista y cantautor, creador de obras inmortales como El arriero o Luna tucumana, sentó con su arte las bases de la identidad folklórica argentina.
Años más tarde, el 31 de enero de 1965, el Festival de Cosquín fue testigo de un momento histórico. El rebelde Jorge Cafrune, desafiando a la organización, subió al escenario principal a una joven tucumana casi desconocida: Mercedes Sosa. Allí, en el escenario que llevaba el nombre de Yupanqui, La Negra estremeció al público con Canción del derrumbe indio, iniciando la leyenda de una de las voces más poderosas de América.
Paradójicamente, la misma fecha marcaría el fin para Cafrune. El 31 de enero de 1978, el cantor emprendió una travesía a caballo en homenaje al General San Martín. Horas más tarde, en un confuso accidente camino a la localidad de Benavídez, una camioneta lo atropelló, segando su vida. Así, un día de enero entrelaza para siempre el nacimiento de un maestro, el debut de un ícono y la partida de un rebelde, tres pilares de la música argentina.