Actualizan los valores recomendados de presión arterial para prevenir infartos y ACV
En el marco del Día Mundial de la Hipertensión Arterial, las principales entidades médicas del país difundieron nuevas recomendaciones para el diagnóstico y tratamiento de esta condición crónica, que afecta a más del 35% de la población adulta argentina.
Aunque el umbral para considerar hipertensión se mantiene en 140/90 mmHg, las nuevas pautas indican que los valores ideales para quienes ya fueron diagnosticados deben estar por debajo de 130/80 mmHg. Este cambio responde a la necesidad de reducir el riesgo de eventos graves como infartos, accidentes cerebrovasculares (ACV) e insuficiencia renal.
La hipertensión arterial es una enfermedad silenciosa que puede permanecer sin síntomas durante años, mientras avanza y daña órganos vitales como el corazón, el cerebro, los riñones y los ojos. Muchas veces, el diagnóstico se produce recién después de una complicación grave.
En Argentina, se estima que entre 14 y 15 millones de personas adultas presentan presión arterial elevada. Sin embargo, casi la mitad desconoce su condición. Además, solo una de cada cinco personas que reciben tratamiento logra mantener la presión bajo control.
El bajo nivel de control también se relaciona con la falta de controles de rutina. Se estima que apenas una minoría de los profesionales de la salud realiza mediciones sistemáticas de presión en las consultas regulares.
Nuevos criterios de medición:
Hipertensión: igual o superior a 140/90 mmHg
Objetivo de tratamiento: mantenerla por debajo de 130/80 mmHg
Zona limítrofe: entre 130-139/80-89 mmHg, requiere seguimiento estricto
El control adecuado de la presión arterial podría prevenir hasta un 15% de los infartos y un 18% de los ACV. Para lograrlo, se recomienda monitorear la presión regularmente, preferentemente en casa y bajo condiciones adecuadas: en reposo, con el brazo a la altura del corazón, sin haber fumado ni hablado en los minutos previos.
Hipertensión más allá de los adultos mayores
Actualmente, se registran cada vez más casos en niños, adolescentes y mujeres en etapas de cambios hormonales como el embarazo o la menopausia. El aumento del sedentarismo, el uso excesivo de pantallas y una alimentación inadecuada contribuyen al desarrollo temprano de esta condición.
Claves para prevenir y controlar la hipertensión:
Reducir el consumo de sal y evitar alimentos ultraprocesados
Realizar actividad física de forma regular
No fumar y mantener un peso saludable
Gestionar el estrés y mejorar la calidad del descanso
Cumplir con los tratamientos indicados y realizar controles médicos periódicos
Aunque no tiene cura, la hipertensión puede ser controlada eficazmente con hábitos saludables y seguimiento médico. El diagnóstico temprano marca la diferencia: detectar la enfermedad antes de que cause daño es fundamental para preservar la salud a largo plazo.