Alerta por el acceso masivo de menores a las apuestas online: son 8 de cada 10 adolescentes
Un informe de Unicef ha puesto en evidencia una alarmante tendencia: el 80% de los adolescentes ha accedido o conoce a alguien que participa en apuestas online. La investigación, realizada a través de la plataforma U-Report en colaboración con la organización Bienestar Digital, muestra que la edad promedio de inicio en estas prácticas es de 13 años.
El fácil acceso a billeteras digitales y la escasa regulación de estas plataformas han permitido que millas de menores se inicien en el juego sin restricciones. Según el informe, el 37% de los adolescentes encuestados apuesta con frecuencia, algunos incluso a diario, lo que genera preocupación entre especialistas y docentes.
El rol de las redes sociales y la falta de controles.
Las redes sociales y los influencers desempeñan un papel clave en la difusión de plataformas de apuestas, muchas de las cuales operan sin verificar la edad de sus usuarios. Estas empresas captan a los adolescentes con estrategias de marketing agresivas, como bonos de bienvenida que permiten jugar sin necesidad de depositar dinero inicialmente.
Además, el informe de Unicef revela que el 71,9% de los adolescentes reconoce que el juego online representa un problema para su generación y el 42% cree que deben aplicarse mayores restricciones. Sin embargo, el 40% admite que nunca ha hablado del tema en su hogar, lo que refuerza la necesidad de abordar esta problemática desde la familia y la educación.
Recomendaciones para las familias
Ante este panorama, Unicef recomienda a los padres y tutores:
- Supervisar el uso de billeteras digitales y otras herramientas de pago.
- Fomentar el diálogo sobre los riesgos del juego online y sus consecuencias.
- Implementar controles parentales en dispositivos electrónicos.
- Consulte con especialistas en caso de detectar señales de adicción al juego.
Los expertos advierten que la prevención y la regulación efectiva son claves para frenar el acceso de los menores a plataformas de apuestas y reducir los riesgos asociados al juego compulsivo.