Aparecieron nuevas denuncias que complican aún más al reconocido oftalmólogo mendocino
El oftalmólogo mendocino Pedro Miranda, detenido el 10 de octubre pasado por decenas de denuncias en su contra de pacientes que pagaron por costosos tratamientos e intervenciones y que este nunca realizó, sumó en estos días -según el expediente que instruye la fiscalía-, al menos 18 presuntas víctimas, también por estafas.
Los casos de estafas tienen dos tipos de caminos judiciales: vía penal o vía civil. La diferencia es que por vía penal se puede sancionar con prisión al acusado mientras que por el otro se busca solamente una reparación económica. El oftalmólogo ya cuenta con antecedentes en la Justicia civil, y actualmente está enfrentando ambos procesos.
Se recuperó el testimonio de una testigo, quien es docente jubilada de nombre Gladys, que en julio de este año volvió a acudir a la clínica Dyter, en donde se trató con otro oftalmólogo anteriormente. Según su denuncia, esta segunda vez fue atendida por Pedro Miranda y este le diagnosticó desprendimiento de retina. La mujer, perturbada Se me cayó el mundo a pedazos dijo, mientras contaba que el médico le explicó que debía someterse a una operación con láser con un costo de 1500 dólares y que debía pagarlo en el momento.
La víctima le dijo que no contaba con ese dinero y cuando se estaba retirando de la clínica, el propio oftalmólogo la acompañó hasta el taxi diciéndole: "No puedo dejarte ir en estas condiciones".
No terminó ahí, según relató la denunciante, este la acompañó hasta su casa ubicada en la Sexta Sección de Ciudad, ingresó y logró convencerla de que le entregue una suma de 300 mil pesos en ese rato que él permaneció allí. Los días pasaban hasta que una vecina le sugirió que podía tratarse de una posible estafa, entonces la mujer se hizo una interconsulta con otro profesional y este le descartó el diagnóstico que le había brindado el médico detenido Pedro Miranda.
Además, de este caso testigo y las numerosas denuncias que sigue sumando el acusado, ahora trascendió que tanto el oftalmólogo como la clínica han sido demandados en el ámbito por otros casos similares que perdieron y debieron pagar considerables indemnizaciones a las víctimas. Lo que revela el accionar fraudulento que solía manejar el sospechoso.
Los antecedentes que se conocieron
El hombre tiene varios fallos civiles en contra, uno de ellos se trata de una empresa contratada en 2014 para limpieza mensual de las máquinas del establecimiento, y que dos años después les dejó de pagar o lo hacía con cheques sin fondos. Terminaron sentenciados en 2019 a pagarles $280 mil más intereses.
En 2022, otro fallo civil, en este caso por un paciente con astigmatismo, miopía y presbicia se atendió con Miranda y abonó un total de 3 mil dólares de una operación y luego tras diversas excusas y suspensión de la misma, el cliente se cansó y lo demandó, y finalmente le tuvieron que pagar un poco más de un millón de pesos.
A mediados de 2020, dos mellizas de 11 años se iban a operar en la clínica Dyter por astigmatismo y miopía. Sus padres abonaron 200 mil pesos, pero la cirugía nunca se concretó por "problema societarios". Si bien en la causa civil Pedro Miranda argumentó que se trató de un caso de "fuerza mayor", la Justicia falló en su contra por un monto de 900 mil pesos a mediados de diciembre de 2022.
Finalmente, el 24 de mayo de 2023 recibieron otro fallo en contra para devolver 1.300 dólares que un paciente entregó para comprar unos lentes intraoculares que le iban a colocar a mediados de julio de 2020. La víctima fue un sastre que tenía 80 años, por lo que era vital para su oficio tener la vista en condiciones. En este caso, incluso Pedro Miranda lo llevó en su auto particular hasta su casa para cobrar el dinero. La operación nunca se concretó y los lentes tampoco fueron adquiridos.