POLICÍA DE MENDOZA

Aspirantes listos: los cadetes del IUSP dieron el último paso antes de convertirse en oficiales

Tras dos años de capacitación intensiva, los estudiantes de la Tecnicatura en Seguridad Pública completaron un recorrido educativo integral que los habilita a incorporarse a la fuerza policial con formación teórica, práctica y vocación de servicio.

El proceso formativo de los cadetes del Instituto Universitario de Seguridad Pública (IUSP) llegó a su fin luego de dos años de preparación continua, que combinó teoría, prácticas en aula y entrenamiento en el manejo de armas. Con la aprobación de los exámenes finales, los alumnos quedaron habilitados para acceder a su nombramiento como oficiales subayudantes y asumir con profesionalismo sus nuevas responsabilidades dentro de la Policía de Mendoza.

Desde el inicio de su carrera, los cadetes atravesaron un trayecto educativo integral que articuló conocimientos teóricos, ejercicios de tiro con fuego real y prácticas de manejo en seco, bajo la supervisión del cuerpo de instructores del IUSP. Este modelo formativo buscó asegurar una preparación progresiva y completa, orientada a consolidar competencias técnicas y vocacionales para el desempeño en seguridad pública.

 

Durante la última semana de exámenes, los futuros oficiales rindieron pruebas de tiro en terreno, defensa personal y actividad física adaptada a la función policial. En el Taller de Armas y Equipos de la sede central, demostraron habilidades de carga, transición de armas y tiro bajo presión, simulando situaciones de fuego real que pusieron a prueba todo lo aprendido durante su formación.

El director general del IUSP, Alberto Rivero, destacó el compromiso de los cadetes y del equipo académico: “Tenemos un compromiso muy grande con la excelencia, no solo por ser unidad académica de la Universidad Nacional de Cuyo, sino por la responsabilidad de brindar al Ministerio de Seguridad y Justicia los mejores profesionales en seguridad pública”.

El cierre de la etapa práctica tuvo un momento emotivo cuando los cadetes regresaron a la sede del instituto y fueron recibidos por sus familiares, quienes compartieron el orgullo y la emoción por la culminación de un proceso que marca el inicio de su trayectoria profesional en la fuerza policial.