EXPERIENCIA ÚNICA

“Cena a Ciegas”: el desafío gourmet que invita a saborear sin ver

Marisa Inés Ortiz, chef y especialista en neurociencias, propone una cena en cinco pasos y maridaje de vinos donde el juego sensorial lleva a los comensales a disfrutar desde otro lugar.

En la "Cena a Ciegas", la vista queda a un lado para que los otros sentidos tomen el mando. Creada por la chef y especialista en neurociencias Marisa Inés Ortiz, esta propuesta invita a los comensales a disfrutar de una experiencia multisensorial en la que sabores, aromas y texturas se descubren sin el sentido de la vista. A lo largo de cinco pasos de platos gourmet y cinco vinos maridados, los participantes se sumergen en una velada única donde la oscuridad y el silencio de los celulares crean un ambiente íntimo y sin distracciones. En algunas ediciones, la cena se complementa con una obra de teatro que añade una capa extra de sorpresa.

 

El proyecto nació en enero de 2022 como una cena benéfica para reunir fondos para construir una escuela sustentable. Ortiz, en su búsqueda por crear una experiencia fuera de lo convencional, propuso una cena en la que, al eliminar el sentido de la vista, los asistentes pudieran percibir la comida desde otra perspectiva. A partir de entonces, la "Cena a Ciegas" ha encontrado su lugar en Mendoza, realizándose en bodegas y hoteles, y hasta en Madrid, donde la cena incluyó una espontánea presentación de ópera. Cada encuentro ofrece a los comensales la posibilidad de explorar sensaciones y conectarse desde una perspectiva inédita con los sabores y consigo mismos.

 

La próxima edición de la "Cena a Ciegas" se realizará el 8 de noviembre en el espacio “Donde Duerme la Luna”, ubicado en calle Viamonte 3005. Además, el Hotel Postales de Chacras es otro de los escenarios donde se ofrecen ediciones, con la opción de reservar cenas personalizadas para grupos de mínimo ocho personas.

Una invitación a dejarse sorprender, a conectar y a redescubrir el placer de cada bocado en la oscuridad. La “Cena a Ciegas” promete mucho más que una simple comida: es una vivencia para el alma y los sentidos.