Cómo cuidar el corazón durante la final del Mundial: las recomendaciones del Ministerio de Salud de Mendoza
El estrés generado por los partidos de fútbol de alta exigencia emocional puede tener consecuencias concretas en el cuerpo. Estudios internacionales documentaron que durante la derrota de Inglaterra por penales frente a Argentina en el Mundial de 1998, los ingresos hospitalarios por infarto aumentaron un 25% en los tres días posteriores.
Este riesgo no es igual para todas las personas, sino que se concentra especialmente en quienes ya tienen hipertensión arterial, enfermedad coronaria, diabetes, colesterol elevado, arritmias o insuficiencia cardíaca, además de fumadores, personas con sobrepeso o sedentarias. Para la mayoría de los hinchas sanos, el riesgo de una complicación grave es muy bajo.
Por eso, el Ministerio de Salud y Deportes de Mendoza difundió una guía con recomendaciones para disfrutar del partido sin exponer la salud:
No suspender la medicación: mantener el tratamiento habitual para la presión, el colesterol o la diabetes, incluso los días de partido, es clave para evitar complicaciones.
Cuidar la alimentación: moderar el consumo de grasas, frituras y snacks con alto contenido de sal; priorizar preparaciones caseras con verduras y frutas de estación .
Elegir bien las bebidas: priorizar el agua por sobre el alcohol y las gaseosas; moderar el café y el mate en exceso.
Moverse durante el partido: levantarse, caminar y hacer movimientos suaves en los entretiempos favorece la circulación.
No fumar y buscar otras salidas para la ansiedad: canalizar los nervios sin recurrir al cigarrillo ni a excesos.
Compartir el partido con otras personas: evitar el aislamiento social; si aparece un síntoma, alguien tiene que estar en condiciones de ayudar.
Consultar antes si se tienen antecedentes cardiovasculares: la consulta preventiva con el médico de cabecera es fundamental para evaluar si es necesario reforzar la medicación.
Prestar atención a los síntomas de alarma: dolor en el pecho, palpitaciones, falta de aire o mareo no deben subestimarse. Ante estos signos, buscar atención médica de inmediato o llamar al 911.