Condena internacional tras la incursión de drones rusos en espacio aéreo de Polonia
La incursión de drones rusos en el espacio aéreo polaco generó una ola de condenas de varios países europeos, que consideraron el hecho una violación inaceptable de la soberanía y un riesgo para la seguridad colectiva de la OTAN.
El primer ministro británico, Keir Starmer, tildó el ataque como un acto bárbaro y denunció el flagrante desprecio de Moscú por la paz. A su vez, el secretario de Defensa del Reino Unido, John Healey, convocó a sus pares de Alemania, Polonia, Francia, Italia y Ucrania para analizar la situación en el marco del Grupo Europeo de los Cinco (E5).
Otros líderes también se pronunciaron con dureza. El presidente de Letonia, Edgars Rinkēvičs, sostuvo que la agresión rusa tiene un impacto directo en la región y reclamó medidas inmediatas, mientras que el primer ministro de Suecia, Ulf Kristersson, advirtió que la guerra contra Ucrania es una amenaza para la seguridad de toda Europa.
Desde Kiev, el presidente Volodymyr Zelenski alertó que la intrusión de drones rusos constituye un precedente extremadamente peligroso y pidió reforzar la defensa aérea regional. Aunque no es la primera vez que Polonia activa sus aviones de combate desde el inicio del conflicto, en incidentes anteriores los drones solían atravesar su espacio aéreo únicamente con destino a Ucrania. En esta ocasión, la violación del espacio aéreo de la OTAN elevó las tensiones.
Por el momento, el Kremlin mantuvo silencio. El presidente Vladimir Putin ha negado en reiteradas ocasiones cualquier intención de atacar a países de la alianza atlántica, aunque en Occidente crece la desconfianza sobre esas declaraciones.