JUICIO EN MARCHA

Cristo Orante: la Corte mendocina ordenó reabrir la causa contra dos monjes acusados de abusos

El máximo tribunal provincial anuló el sobreseimiento de Diego Roque Moreno y Jorge Oscar Portillo, quienes habían sido denunciados por Nicolás Bustos, un exaspirante a monje, por múltiples episodios de abuso sexual, de autoridad y de conciencia ocurridos en Tupungato. Ahora deberán enfrentar un juicio.

La justicia mendocina dio un giro clave en el caso que conmocionó a la Iglesia local. La Suprema Corte de Justicia de Mendoza ordenó reabrir la causa contra los monjes Diego Roque Moreno y Jorge Oscar Portillo, ex encargados del Monasterio del Cristo Orante en Tupungato, quienes habían sido sobreseídos en primera instancia.

 

Todo se remonta a octubre de 2018, cuando Nicolás Bustos, un ex aspirante a monje que vivió en el templo entre 2009 y 2015, radicó una denuncia penal contra ambos religiosos por múltiples episodios de abuso sexual, de autoridad y de conciencia . Según el relato de Bustos, los abusos comenzaron cuando tenía 17 años y se extendieron durante su estadía en el monasterio ubicado en Gualtallary.

En la denuncia, Bustos describió un sistema de manipulación psicológica y vejámenes. Señaló que Portillo, entonces director del monasterio, mantenía sesiones de "abuso de conciencia" de hasta cuatro horas diarias, mientras que Roque Moreno habría tenido conductas de acoso previas al ingreso y durante su vida monástica.

A pesar de que en un primer momento los monjes fueron sobreseídos, el tribunal máximo de la provincia decidió anular esa resolución y ordenar que la causa avance a juicio. Los magistrados consideraron que existen elementos suficientes para profundizar la investigación y determinar las responsabilidades penales de los acusados.

El caso tuvo gran repercusión pública y llevó al Arzobispado de Mendoza a cerrar preventivamente el monasterio en enero de 2019, medida que luego se volvió definitiva. En 2021, la Iglesia sancionó canónicamente a Portillo por "abuso de conciencia" con cinco años de prohibición para ejercer el ministerio, aunque aclararon que se trataba de una causa distinta a la penal.

Ahora, con la decisión de la Corte, Roque Moreno y Portillo deberán sentarse en el banquillo para enfrentar un juicio que podría esclarecer los hechos denunciados hace más de siete años.