Efectivo

Descubre la fruta que necesitas consumir para regular tus niveles de colesterol

Consumir kiwi es un fruto rico en vitaminas A y C, así como minerales como el magnesio, potasio, fibra y bastantes antioxidantes. En esta nota todos los detalles.

Podemos decir que el kiwi es una de las frutas cítricas más saludables que existen. Es un fruto cítrico y agridulce, que nos puede ayudar a mejorar nuestra salud. Vamos a analizar todos los beneficios que puede proveerte un fruto como este, que muchas veces no es tan fácil de incluir en nuestros cocteles de frutas.

Hay que tener en cuenta que este fruto es originario de China, especialmente de los bosques del valle del río Yangtsé, pero que ha sobrevivido hasta nuestros días y aunque la temporada ya pasó, siempre puedes encontrarlo en los mercados o supermercados, aunque con un precio superior que en primavera o principios de verano.

Es importante destacar que consumir kiwi es un fruto rico en vitaminas A y C, así como minerales como el magnesio, potasio, fibra y bastantes antioxidantes. Gracias a todos estos nutrientes, nuestro sistema inmunológico se fortalece, digerimos mejor y además de todo nos ayuda a mejorar los niveles de glucosa y colesterol en la sangre.

Ayuda a disminuir los niveles de colesterol malo (LDL).

Según diversos estudios, el consumo regular de kiwi, puede ayudarnos a elevar los niveles de colesterol bueno (HDL), que es el encargado de transportar el exceso de colesterol al hígado para su eliminación. Además, ayuda a disminuir los niveles de colesterol malo (LDL), que se acumula en las arterias y es lo que puede obstruirlas.

Los kiwis son ricos en antioxidantes como la vitamina C, que ayudan a proteger las células del daño causado por los radicales libres y a reducir la oxidación del colesterol LDL.

La fibra soluble presente en los kiwis se une al colesterol en el intestino y ayuda a eliminarlo del cuerpo. Además, la fibra contribuye a que tengas una buena salud intestinal.

Este mineral esencial ayuda a regular la presión arterial, otro factor importante para la salud cardiovascular. De hecho juega un papel fundamental en la regulación de la presión arterial.