LITIGIO INTERNACIONAL

Día clave: la Justicia de Estados Unidos define el juicio millonario por YPF

La Corte de Apelaciones de Nueva York resolverá este martes si acepta el pedido presentado por la Argentina para que se mantenga en suspenso el fallo condenatorio por las acciones de YPF.

Diez años después de iniciada la causa, este martes 12 de agosto la Corte de Apelaciones de Nueva York, Estados Unidos, debe resolver si mantiene en suspenso la orden de la jueza Loretta Preska de que la Argentina entregue las acciones de la petrolera YPF como pago por la expropiación “mal realizada” por Cristina Kirchner en el 2012, o si obliga al país a depositar ese activo, u otros.

Existen tres posibilidades para la resolución del juicio: 

  • Que se le conceda a la Argentina continuar la medida cautelar que suspende el traspaso de las acciones. Preska, encargada del caso, determinó en junio pasado que el proceso de US$ 16.100 millones se cancele con el 51% de las acciones que el Estado argentino tiene en la petrolera.
  • Que la Corte niegue la cautelar presentada por el Argentina y, por lo tanto, la magistrada pida la ejecución. Ya el financista de los demandantes, Burford Capital, anticipó que no liquidará ese pago, como “acto de buena fe”.
  • Que la Corte conceda la medida en suspenso, pero entienda que pagar con acciones es casi imposible. En este caso puede definir que el Gobierno ponga a cambio otros activos, por ejemplo, bonos de mediano o largo plazo.

Si la Justicia mantiene en suspenso el fallo, habrá otra instancia en la que se definirá sobre esa orden en sí.

Si la Corte no concede la suspensión total del traspaso de las acciones, es decir, se define por cualquiera de las otras dos opciones, se abren dos caminos:

  • Llegar a un acuerdo con los acreedores. 
  • No cumplir la resolución 

En el segundo caso, la Argentina corre riesgo de entrar en desacato y podría sufrir el embargo de reservas del Banco Central (BCRA), intervenir para que el país no pueda salir a los mercados de capitales o que se le embarguen activos a YPF.

Cuál es el origen de la causa 

El juicio es por la expropiación de la petrolera, por el cual la jueza dispuso que la Argentina debe indemnizar a los demandantes en US$ 16.100 millones, a los cuales se les suman más de US$ 2 millones diarios de intereses.

En el debate no se discute si la Argentina tenía derecho a expropiar o no la compañía, ni un tema de soberanía del país.

La demanda es porque el gobierno de Cristina Kirchner no realizó la Oferta Pública de Adquisición que indica el estatuto de la empresa, omisión que perjudicó derechos de inversores que compraron las acciones en Nueva York -donde cotiza YPF-, y que por lo tanto da lugar a que el litigio se produzca en esa ciudad. 

Según recordó Clarín, el litigio surge del incumplimiento de una promesa realizada por la gestión de Carlos Saúl Menem en 1993, cuando acudió a Wall Street para privatizar la firma, recaudando US$ 1.100 millones bajo las leyes y regulaciones del mercado de capitales de Estados Unidos.

 

En la historia que lleva a la reestatización aparecen muchos actores:

  • Uno es el Grupo Petersen, que adquirió antes el 25% de YPF con fondos prestados por la propia Repsol (la dueña hasta ese entonces); y un grupo de bancos internacionales, entre los que se destacaron Credit Suisse, Goldman Sachs y el Citibank.
  • Con Petersen accionista, el gobierno de Cristina decide la expropiación. La Ley N° 26.741 de Soberanía Hidrocarburífera, aprobada en mayo de 2012, le permitió al Estado expropiar el 51% de las acciones que estaban en manos de Repsol.
  • Cuando Petersen adquirió las acciones se comprometió a pagar con dividendos de sus acciones en la petrolera. Pero al nacionalizarse, la empresa prohibió los dividendos, lo que llevó a Petersen a la quiebra al no poder pagar a los bancos.

El inicio

El juicio de YPF comienza en 2015. Y es acá cuando otro actor importante hasta hoy comienza a jugar: Burford Capital.

La quiebra de las empresas del Grupo Petersen recayó en el Juzgado de lo Mercantil número 3 de Madrid, que nombró a un síndico y subastó el derecho a litigar.

En la subasta pública, Burford Capital, una compañía que se dedica a comprar juicios para luego financiar los litigios, es elegida por el síndico porque Petersen carece de los recursos, el capital, y la experiencia necesarios para llevar adelante un pleito caro, complejo y largo. 

Burford también financia el pleito de Eton Park (una empresa de inversiones de Nueva York). Petersen y Eton Park eran el segundo y tercer mayor inversor en YPF, respectivamente, puntualiza Clarín.

Burford ganó la subasta y fue designado por el tribunal español para gestionar y financiar el litigio. Pero Burford no compró las demandas, y no es propietario de las mismas.

Cuando los acreedores cobren la demanda, un 70% irá a Burford Capital y el 30% le corresponde a la quiebra de las empresas del Grupo Petersen a cargo de un síndico. 

Este síndico distribuirá ese dinero entre los acreedores de la quiebra de Petersen, que no va a recibir fondos, porque las deudas que tiene por los préstamos son probablemente mayores a lo que le correspondería.

Fuentes cercanas a los Petersen aseguraron a NA que “la familia Eskenazi puso 100 millones de dólares de fondos propios” en esa operación.

“Está certificado eso en la operación de compra”, señaló esa fuente de primera línea.