EFEMÉRIDES

Día de la Secretaria: por qué se conmemora cada 4 de septiembre en Argentina

La fecha busca reconocer el rol histórico y actual de las secretarias y empleados administrativos, esenciales en el funcionamiento de empresas y organizaciones.

Cada 4 de septiembre se celebra en Argentina el Día de la Secretaria, una jornada destinada a homenajear a quienes cumplen un papel fundamental en la vida cotidiana de las instituciones. Aunque tradicionalmente se asoció al trabajo femenino, hoy la efeméride incluye también a empleados administrativos de distintos ámbitos.

 

El origen del término secretaria proviene del latín secretarius, que significa “persona a la que se le confían secretos”. La función estuvo vinculada históricamente al manejo de información sensible para líderes y autoridades.

Existen dos teorías sobre cómo surgió la celebración. Una de ellas se remonta al siglo XIX, cuando Christopher Sholes, inventor de la máquina de escribir, contó con la colaboración de su hija Lilian, considerada la primera dactilógrafa del mundo. Con el tiempo, la mecanografía se expandió como disciplina y marcó la profesionalización del oficio.

 

La otra versión, más aceptada internacionalmente, ubica el origen en 1952, cuando la Asociación Nacional de Secretarias de Estados Unidos instauró la “Semana Nacional de las Secretarias”. La iniciativa fue impulsada por el ejecutivo Harry Klemfus y organizada por María Barret, presidenta de la agrupación.

En Argentina y Uruguay la fecha se fijó el 4 de septiembre, mientras que en otros países de la región se conmemora en jornadas distintas, como el 26 de abril en Colombia, Perú y Paraguay, o el 30 de septiembre en Brasil y Venezuela.

Más allá de las diferencias de calendario, el sentido de la efeméride es común: destacar la importancia del trabajo administrativo, clave para la organización de agendas, reuniones, comunicaciones y gestiones operativas que permiten el normal desarrollo de empresas y organismos.

 

En nuestro país, durante los años 60 y 70, las secretarias argentinas comenzaron a reclamar igualdad laboral y salarial, llegando incluso a organizar el primer Congreso Interamericano de Secretarias en Buenos Aires, un hito regional.

Como parte de la tradición, muchas veces los empleadores agasajan a sus secretarias con un presente simbólico, como reconocimiento a la dedicación en una tarea tan silenciosa como esencial.