FENÓMENOS DESLUMBRANTES

Durante mayo, el cielo ofrecerá dos eventos astronómicos imperdibles: cuándo serán

Una lluvia de estrellas asociada al cometa Halley y la Luna llena conocida como Luna de Flores. Serán noches ideales para observar y maravillarse con el firmamento.

El cielo de mayo ofrecerá dos eventos astronómicos imperdibles para quienes disfrutan de mirar las estrellas. La lluvia de meteoros Eta Acuáridas alcanzará su pico de actividad entre la noche del 5 y la madrugada del 6 de mayo, con hasta 50 meteoros por hora atravesando la atmósfera terrestre. Además, la Luna llena de mayo, conocida como “Luna de Flores”, iluminará la noche del 12 de mayo, marcando la última Microluna del año. Ambos fenómenos podrán observarse a simple vista desde Argentina y otras regiones del hemisferio sur, siempre que las condiciones climáticas lo permitan y se elijan sitios alejados de la contaminación lumínica.

Eta Acuáridas: la huella del cometa Halley

La lluvia de meteoros Eta Acuáridas proviene de los restos que dejó el cometa Halley en su órbita alrededor del Sol. Estos fragmentos, al ingresar a la atmósfera terrestre a unos 65 km por segundo, producen destellos que parecerán surgir desde la constelación de Acuario. La mejor hora para observarla será en la madrugada, justo antes del amanecer, mirando hacia el noreste. Según los astrónomos, el hemisferio sur tiene mejores condiciones de visibilidad que el hemisferio norte, por lo que Argentina será un excelente lugar para disfrutarla. Para optimizar la experiencia, se recomienda elegir espacios oscuros, sin luces artificiales, y dejar que los ojos se adapten a la oscuridad durante al menos 20 minutos.

La Luna de Flores y su encanto

La Luna llena de mayo, llamada tradicionalmente “Luna de Flores”, alcanzará su plenitud el 12 de mayo a las 13:56 (hora argentina). Aunque será una Microluna —por ocurrir en el apogeo, el punto más lejano de su órbita respecto a la Tierra—, la diferencia de tamaño y brillo será prácticamente imperceptible a simple vista. La Luna lucirá llena durante las noches del 11, 12 y 13 de mayo, iluminando el cielo con su característico brillo plateado. Al salir o ponerse cerca del horizonte, podrá apreciarse con tonalidades cálidas, producto de la atmósfera terrestre. Este plenilunio recibe su nombre de una tradición de las tribus algonquinas del noreste de Estados Unidos, quienes lo asociaban al florecimiento primaveral.

Dos noches únicas para mirar al cielo

Además de la lluvia de meteoros y la Luna de Flores, mayo traerá otras joyas astronómicas, como la conjunción de la Luna, Marte y el cúmulo del Pesebre, visible en la noche del 3 al 4 de mayo. En definitiva, será un mes ideal para conectar con el firmamento, tanto para los aficionados como para quienes buscan una excusa para salir y mirar las estrellas.