AJUSTES

El bono a jubilados cumple dos años congelado y pierde más del 60% de su valor

El refuerzo de $70.000 no se actualiza desde 2024 y el Gobierno sostiene su licuación para preservar el superávit fiscal.

El bono de $70.000 que cobran jubilados y pensionados con haberes mínimos cumple dos años sin ajustes y ya pierde más del 60% de su poder adquisitivo frente a la inflación. El Gobierno mantiene congelado el monto como parte de su estrategia para reducir el gasto real y sostener el equilibrio fiscal.

La suma adicional se creó en 2019 para compensar el atraso de las jubilaciones frente a la inflación. En marzo de 2024, tras la fuerte devaluación y el salto inflacionario, el Ejecutivo elevó el bono de $55.000 a $70.000, pero desde entonces no volvió a actualizarlo. En febrero de 2026 confirmó su continuidad sin cambios y consolida 24 meses de congelamiento.

jubilados

En ese período, la inflación acumulada superó ampliamente el 100%, lo que reduce de forma significativa el impacto del refuerzo. En marzo de 2024 el bono representaba más del 34% del haber mínimo, mientras que en enero de 2026 cayó a poco más del 16%, evidenciando una fuerte pérdida de relevancia en los ingresos totales.

Con la actualización por inflación, la jubilación mínima alcanza en febrero los $359.254, y con el bono llega a $429.254. Sin embargo, el aumento real mensual queda por debajo de la inflación y profundiza el deterioro del ingreso de uno de los sectores más vulnerables. Para mantener el poder de compra original, el bono debería ubicarse cerca de $180.000.

El congelamiento impacta con mayor fuerza en quienes cobran la PUAM y las Pensiones No Contributivas, que dependen en mayor medida de este refuerzo. Según estimaciones oficiales, actualizar el bono tendría un costo fiscal cercano al 0,4% del PBI, un gasto que el Gobierno decide evitar para consolidar el superávit y sostener el ajuste sobre el sistema previsional.