El caso que cambió la lucha contra la trata: 24 años sin saber dónde está Marita Verón
Este 3 de abril se cumplen 24 años de la desaparición de María de los Ángeles Marita Verón, ocurrida en 2002 en Tucumán, en un caso que permanece sin resolverse y continúa siendo uno de los más emblemáticos en la lucha contra la trata de personas en Argentina.
A más de dos décadas del hecho, el reclamo de justicia sigue vigente, impulsado principalmente por su madre, Susana Trimarco, cuya búsqueda incansable se mantiene activa pese al paso del tiempo. Marita tenía 23 años cuando fue vista por última vez tras salir de su casa para asistir a una consulta médica, sin que se volviera a saber de ella.
La investigación judicial permitió exponer el funcionamiento de redes de explotación sexual, derivando en un proceso que culminó en 2014 con condenas de entre 10 y 22 años de prisión para diez acusados por retención y ocultamiento agravado con fines de prostitución. Sin embargo, las penas comenzaron a cumplirse recién en 2017, cuando la sentencia quedó firme.
En paralelo, la labor de Trimarco no se detuvo y en los últimos años surgieron nuevas pistas, entre ellas la posibilidad de que Marita hubiera sido vista en Paraguay en condiciones extremas. No obstante, esa hipótesis fue descartada luego de que se confirmara que la mujer señalada falleció en la ciudad de Capiatá, donde se realizaron estudios de identificación.
Sobre esa pista, Trimarco había relatado que recibió información desde Asunción sobre una persona en situación de abandono: Anda comiendo de los basureros, supuestamente es mi hija. Estaría en una situación horrorosa. También indicó que le enviaron una imagen, aunque decidió no difundirla por su crudeza: Es cuero y hueso, está desfigurada. Para mí, como madre, es un puñal en el pecho.
El caso no solo tuvo impacto en el plano judicial, sino que impulsó cambios estructurales, como la creación de la Fundación María de los Ángeles, desde donde Trimarco logró asistir a víctimas de trata y promover legislación específica para combatir este delito.
Las condenas
En el marco del proceso judicial, Daniela Milhein y Alejandro González fueron condenados a 18 años de prisión por retención y ocultamiento agravado. En tanto, los hermanos José Fernando Gómez y Gonzalo Gómez recibieron 22 años por el mismo delito.
Por su parte, el ex policía Domingo Andrada fue sentenciado a 17 años como partícipe, al igual que Carlos Alberto Luna, quien recibió la misma pena como partícipe necesario.
Además, Azucena Márquez fue condenada a 15 años, mientras que Humberto Derobertis recibió 12 años, ambos como partícipes necesarios.
Finalmente, la Justicia dictó 10 años de prisión para Paola Gaitán como partícipe necesaria y otros 10 años para Mariana Bustos por su conocimiento y participación en el ocultamiento.
A 24 años de la desaparición, el caso de Marita Verón continúa abierto en términos de búsqueda, mientras persiste la exigencia social de verdad y justicia.