El celular te quita el sueño: otros dispositivos también podrían estar afectando tu descanso
Mirar el celular antes de dormir se volvió una costumbre para millones de personas. Sin embargo, lo que parecía un simple hábito puede estar afectando seriamente la salud. Y el problema no termina ahí: no solo los celulares, sino cualquier tipo de pantalla, como la tele, la tablet o la computadora, puede alterar el sueño y reducir el descanso nocturno.
Así lo confirmó un estudio realizado en Noruega, que analizó los hábitos de sueño de más de 45.000 jóvenes. La investigación reveló que cada hora adicional frente a una pantalla reduce el sueño en 24 minutos y aumenta hasta un 59% el riesgo de insomnio.
Todas las pantallas afectan, no solo el celular
Aunque durante años se culpó al celular como el principal enemigo del descanso, la ciencia muestra que el problema es más amplio. Según los investigadores, ver series, jugar videojuegos o leer en la tablet antes de dormir puede ser igual de perjudicial que estar en redes sociales.
A esto se suma la estimulación cognitiva que generan los contenidos digitales: desde un episodio intenso en Netflix hasta una partida de videojuegos, todos activan el cerebro en lugar de relajarlo.
Cada minuto frente a la pantalla cuenta
El estudio noruego señala que incluso pequeños incrementos en el tiempo frente a pantallas tienen un impacto medible. Cuanto más se pospone el sueño por estar conectado, más difícil es alcanzar un descanso reparador.
Qué hacer para dormir mejor: consejos de especialistas
Los expertos en medicina del sueño recomiendan seguir estos hábitos para mejorar la calidad del descanso:
Dejar de usar pantallas entre 30 y 60 minutos antes de dormir.
Silenciar el celular o ponerlo en modo avión.
Evitar contenido estimulante como series, juegos o noticias.
Leer un libro físico en lugar de uno digital.
Practicar técnicas de respiración o meditación consciente.
Mantener horarios regulares para acostarse y levantarse.
Dormir bien es más importante que estar conectado
Las pantallas ya forman parte de la rutina diaria, pero su uso excesivo puede tener consecuencias invisibles, como el mal descanso, la fatiga crónica y la irritabilidad. Hacer pequeños cambios en el uso de la tecnología, sobre todo antes de dormir, puede marcar una gran diferencia en la calidad de vida.