El Cristo ya no está: la imagen del Manzano Histórico fue retirada tras el accidente con la grúa
La postal cambió radicalmente. Este domingo, los visitantes del Manzano Histórico de Tunuyán se encontraron con la impactante ausencia de la imagen de Cristo, luego del insólito accidente ocurrido el sábado por la tarde durante su remoción. La escultura de cinco metros de altura, tallada hace más de dos décadas en madera de roble chileno, se desplomó cuando uno de los apoyos de la grúa falló, provocando la caída del brazo mecánico y de la imagen sobre vehículos cercanos.
Afortunadamente, no hubo heridos, pero el impacto emocional es profundo. La figura ya no está. El espacio donde se erguía el Cristo luce ahora vacío, con su cruz inclinada, rota, como símbolo de lo ocurrido. Las nuevas imágenes del sitio, tomadas este domingo, muestran el vacío físico y simbólico que dejó la caída.
Una obra cargada de historia y simbolismo
La escultura original fue obra del artista chileno Luis Javin Sissara, y representaba un mensaje de paz entre Argentina y Chile. Fue tallada en el año 2004 en una carpa militar del Ejército Argentino en Campo Los Andes, utilizando una técnica ancestral araucana y madera de un roble dorado de más de 150 años.
Desde entonces, la imagen se convirtió en un ícono del Valle de Uco y fue parte de miles de peregrinaciones, celebraciones religiosas y postales turísticas. En 2017, el municipio construyó un oratorio semicircular y una rotonda para integrar el sitio con las rutas provinciales, consolidando su valor espiritual y cultural.
La restauración fallida
En la antesala de la Pascua 2025, y debido al deterioro que presentaba la madera por la intemperie, el Municipio de Tunuyán en conjunto con la Iglesia Católica había decidido reemplazar la imagen. Pero la operación terminó en accidente. El Cristo cayó, se rompió y fue retirado.
Desde el Municipio confirmaron que ya se están tomando todas las medidas necesarias para reponer la escultura, aunque aún no hay fecha estimada de restitución. La comunidad local y los visitantes, entre la sorpresa y la tristeza, se acercan este domingo a ver el lugar donde ya no está el Cristo.