El descubrimiento arqueológico de 4.000 años, un templo secreto situado en Perú
Sin lugar a dudas, el transcurso del corriente año ha sido bueno para los diferentes descubrimientos arqueológicos: hemos sido testigos de cómo nuevas técnicas basadas en inteligencia artificial pueden dar lugar a grandes avances, y la comunidad científica ha arrojado nueva luz sobre artefactos desenterrados en épocas anteriores.
En esta oportunidad hablaremos de un equipo de arqueólogos peruanos que pudo encontrar los entierros de un adolescente, dos niños y un adulto de más de 3,800 años de antigüedad en un yacimiento arqueológico ubicado en la quebrada de San Juan, en la provincia de Virú, en la región peruana de La Libertad.
Hay que tener en cuenta que los integrantes del Proyecto de Investigación Arqueológica Valle de Virú (PAVI) encontraron los restos humanos enterrados con vista hacia el mar y uno de los menores portaba ofrendas como colgantes de piedras y caracoles.
Es importante destacar que el director del PAVI, Feren Castillo, explicó al diario El Peruano que han excavado un 1 % de un área de 51 metros cuadrados, pero en ese espacio encontraron cuatro contextos funerarios, "lo que hace suponer que habría muchos más".
"Es una sociedad que se dedicaba ya a la agricultura porque había canales construidos, y que tenía mucha relación con el mar", apuntó el experto. Igualmente, los rituales estaban asociados a la astronomía por su cercanía al templo Queneto 1.
Asimismo, los hallazgos se han realizado en el templo Queneto 2, que se excava por primera vez, y donde se han identificado dos ambientes con muros de esquinas curvas, características del periodo formativo, que estarían conectados con dos patios a desnivel.
Cabe indicar que el arqueólogo lamentó que este sitio está amenazado por el avance de las zonas agrícolas en el área colindante, que pretenden destruir los restos arqueológicos en esta región del norte peruano.