Arqueología

El descubrimiento de una ciudad perdida podría cambiar la historia de México

El descubrimiento de una enorme ciudad maya en Campeche, México, con más de 6.600 estructuras antiguas, revela un centro urbano cuya existencia era completamente desconocida hasta ahora.

El descubrimiento de una extensa ciudad maya en la península de Yucatán reescribe los mapas arqueológicos de la región. Este centro urbano, oculto bajo la vegetación durante aproximadamente 1.500 años, albergó una población comparable a las grandes capitales mayas conocidas.

La ciudad, nombrada Valeriana por su cercanía a una laguna de agua dulce, se ubica en la región centro-oriental de Campeche. El descubrimiento muestra que esta zona de México, considerada poco habitada durante el periodo Clásico (250-900 d.C.), fue sede de una urbe monumental que nadie sabía que existía.

Descubrimiento de una metrópolis

La ciudad se encuentra cerca de Campeche.

Las dimensiones de este descubrimiento transforman el conocimiento actual sobre la distribución de centros urbanos mayas. Los investigadores documentaron 6.674 construcciones, entre ellas pirámides del tamaño de las encontradas en Chichén Itzá y Tikal. La ciudad cuenta con plazas múltiples unidas por una calzada principal y una cancha para el juego de pelota, elementos que confirman su papel como capital regional.

Las terrazas y viviendas se extienden por todas las colinas cercanas, evidenciando una población mucho mayor a la que los expertos calculaban para esta región. Este hallazgo demuestra que el territorio maya en México albergaba más centros urbanos importantes de los que se conocían hasta ahora.

Pasado oculto de México

Las imágenes de láser que permitieron el descubrimiento.

El arqueólogo Luke Auld-Thomas, de la Universidad del Norte de Arizona, realizó este descubrimiento mediante el análisis de mapas LIDAR existentes. Esta tecnología, que utiliza pulsos láser para detectar estructuras ocultas, permitió identificar la antigua ciudad entre edificios modernos y vegetación espesa.

El método usado para este hallazgo abre nuevas posibilidades para la arqueología. Los investigadores analizaron datos de estudios forestales y de ingeniería civil previos, encontrando una capital maya que permaneció invisible durante siglos.

La investigación, publicada en la revista Antiquity, documenta las primeras estructuras mayas encontradas en esta zona de Campeche. Thomas Garrison, arqueólogo de la Universidad de Texas en Austin, explicó que el descubrimiento de Valeriana obliga a reconsiderar la cantidad de grandes centros urbanos que existieron en el territorio maya de México.