PREMIO A LA INNOVACIÓN

El equipo de microbiología enológica del INTA Mendoza fue premiado por su aporte a la industria vitivinícola

El grupo está conformado por 12 profesionales de INTA y CONICET que recibieron una mención de honor en los premios Carlos Casamiquela. Su trabajo incluye el desarrollo de levaduras autóctonas y tecnología aplicada para mejorar la producción vitivinícola.

El equipo de microbiología enológica del INTA Mendoza fue distinguido en la segunda edición de los premios Carlos Horacio Casamiquela, en la categoría "Líneas de investigación e innovación tecnológica". El reconocimiento destaca su aporte a la ampliación de la matriz productiva en el sistema agroalimentario, promoviendo mejoras en la calidad y el valor agregado en la industria vitivinícola.

Liderado por las doctoras Mariana Combina y Laura Mercado, el grupo está compuesto por 12 especialistas de INTA y CONICET que trabajan en investigación aplicada, transferencia de tecnología y asesoramiento técnico. Su labor abarca desde el control de levaduras contaminantes en vinos hasta el desarrollo de microorganismos biocontroladores para la poscosecha de uva de mesa. Sus innovaciones han beneficiado a productores de vid y elaboradores de vinos, jugos concentrados y pasas de uva, tanto a nivel nacional como internacional.

Equipo de microbiologia enologica INTA 2025

En relación al evento, el director nacional del INTA, Ariel Pereda, expresó: “Tuvimos una convocatoria de 30 propuestas al premio Casamiquela y eso es importante porque es un galardón que reconoce los proyectos que generan aportes al sector, generan aportes a la ciencia y al conocimiento”, y puntualizó: “La ciencia se logra con tiempo y para eso es necesario apostar a mediano y largo plazo. Hoy estamos contentos porque pudimos reconocer la tarea de la gente que trabaja en toda la institución”.

Logros en equipo

A lo largo de su trayectoria, el quipo de trabajo galardonado en los últimos premios Casamiquela, ha generado hitos significativos mediante diferentes acciones como:

1. Transferencia internacional de la levadura autóctona Lalvin Tango, utilizada en la elaboración de vinos Malbec y comercializada en 14 países;

2. Desarrollo de la aplicación Microwine Predictor, que permite prevenir defectos en vinos y jugos de uva mediante modelos predictivos, aportando herramientas prácticas para el control de calidad;

3. Creación de una empresa incubada BIOVIN SA, a la que se transfirió el know-how para ofrecer servicios microbiológicos especializados y producir medios de cultivo para la industria vitivinícola;

4. Establecimiento de la Colección de Microorganismos de INTA Mendoza (CoMIM), con más de 2000 levaduras, que preserva la diversidad genética, e incluye un portfolio de levaduras autóctonas seleccionadas para distintos estilos de vino y biocontrol de hongos patógenos disponibles para la transferencia;

5. Capacitación de más de 350 profesionales en análisis microbiológico a través de su curso teórico-práctico y la continua formación de recursos humanos;

6. Numerosos convenios con bodegas para resolver problemas de producción;

7. Publicación de 66 artículos científicos en revistas internacionales.