El oro, en el centro de la escena: los bancos centrales vuelvan a comprar con fuerza
Durante mayo, los bancos centrales del mundo aceleraron nuevamente la adquisición de oro, con un total neto de 20 toneladas incorporadas a las reservas internacionales, lo que marca una recuperación respecto a la desaceleración registrada en abril. Así, el acumulado de 2025 alcanza las 91 toneladas en los primeros cinco meses del año.
El Banco Nacional de Kazajstán encabezó las compras del mes con 7 toneladas, seguido de Turquía y Polonia, que sumaron 6 toneladas cada uno. Este impulso posiciona a Polonia como el mayor comprador neto del año, con un total de 67 toneladas acumuladas. Otros países como China, República Checa, Kirguistán, Camboya, Filipinas y Ghana también hicieron incorporaciones, mientras que Singapur lideró las ventas, con una reducción de 5 toneladas en sus reservas.
A pesar de que el ritmo de compras de mayo aún se mantiene por debajo del promedio de los últimos 12 meses (27 toneladas), es el segundo mes con mayor volumen en lo que va de 2025, después de febrero.
Oro como refugio ante la inestabilidad
Este renovado interés por el oro estaría motivado por factores geopolíticos y económicos, como las tensiones en Medio Oriente y la persistente incertidumbre financiera global. Para muchos bancos centrales, el oro sigue siendo un activo estratégico que cumple funciones clave como reserva de valor, diversificador de carteras y cobertura frente a crisis o inflación.
De hecho, los últimos relevamientos internacionales muestran que la mayoría de los responsables de política monetaria esperan seguir aumentando sus tenencias de oro en los próximos 12 meses.
Compras y ventas destacadas del mes
Entre los movimientos más relevantes de mayo:
Kazajstán aumentó sus reservas en 7 toneladas (total: 299 toneladas en 2025).
Turquía y Polonia incorporaron 6 toneladas cada uno.
China y República Checa sumaron 2 toneladas por país.
Otros bancos centrales, como Kirguistán, Camboya, Filipinas y Ghana, compraron 1 tonelada cada uno.
Por el lado de las ventas, Singapur redujo sus reservas en 5 toneladas, mientras que Uzbekistán y Alemania vendieron 1 tonelada cada uno.
En lo que va del año, Uzbekistán se mantiene como el mayor vendedor, con un total de 27 toneladas, seguido por Singapur con 10 toneladas.