Elon Musk renunció a su cargo en el gobierno de Trump tras cuestionar su plan fiscal
Elon Musk anunció su renuncia como Empleado Especial del Gobierno al frente del Departamento de Eficiencia Gubernamental (DOGE), un organismo creado por él mismo con el objetivo de reducir el gasto público federal. La salida se produjo apenas un día después de que el empresario cuestionara públicamente el nuevo paquete fiscal presentado por la administración de Donald Trump, al que calificó como un gasto masivo que aumenta el déficit.
A través de su cuenta en X, el CEO de Tesla y SpaceX explicó que su paso por el gobierno llegaba a su fin:
A medida que mi tiempo como Empleado Especial del Gobierno llega a su fin, agradezco al presidente @realDonaldTrump por la oportunidad de trabajar en la reducción del gasto superfluo. La misión del @DOGE seguirá creciendo hasta convertirse en una forma de vida dentro del gobierno, escribió Musk.
Un distanciamiento progresivo
Aunque tuvo un rol clave durante la campaña presidencial, Musk comenzó a marcar distancia en las últimas semanas, especialmente frente a algunas decisiones económicas. El punto de quiebre fue el proyecto de ley fiscal aprobado recientemente por la Cámara de Representantes y que aún debe ser tratado en el Senado. La propuesta contempla ampliar recortes impositivos, elevar el gasto en seguridad fronteriza, eliminar beneficios para energías limpias y restringir el acceso a Medicaid mediante nuevos requisitos laborales.
Según la Oficina Presupuestaria del Congreso, este paquete fiscal implicará un incremento del déficit de 3,8 billones de dólares hacia 2034. Para Musk, el proyecto contradice los objetivos por los que aceptó colaborar con el gobierno.
Estoy decepcionado de ver un proyecto que aumenta el déficit presupuestario en lugar de reducirlo, y que debilita el trabajo que realizamos con el equipo DOGE, declaró a CBS News.
Creo que un proyecto puede ser grande o hermoso, pero no sé si puede ser ambas cosas, ironizó.
DOGE, la frustrada misión de recortar el gasto
El Departamento de Eficiencia Gubernamental, conocido por sus siglas DOGE, fue una iniciativa impulsada por Musk desde su llegada como asesor, con el ambicioso objetivo de eliminar hasta 2 billones de dólares del gasto estatal. Sin embargo, la meta se redujo con el tiempo a 150 mil millones, debido a resistencias internas, demoras burocráticas y múltiples litigios.
El estado de la burocracia federal es mucho peor de lo que imaginaba, había admitido Musk semanas atrás. Sabía que habría obstáculos, pero intentar mejorar algo en Washington es, como mínimo, una batalla cuesta arriba.