Empresas del sector eléctrico reclaman un incremento del 10% para 2025
Durante la audiencia pública realizada este jueves, las empresas distribuidoras y transportistas de energía eléctrica solicitaron un aumento en las tarifas para este año. Edenor pidió una suba del 8% en las facturas de los usuarios, mientras que Transener reclamó un 2% adicional, alcanzando un incremento total del 10%.
Las compañías también propusieron que las tarifas se actualicen de manera mensual mediante una fórmula polinómica que contemple inflación, salarios y precios mayoristas. Edesur, en tanto, no brindó cifras concretas, pero sugirió cambios en el esquema tarifario para pequeños usuarios y ajustes para aquellos con suministros trifásicos.
Revisión tarifaria y plan de inversiones
La audiencia se realizó en el marco del Proceso de Revisión Quinquenal de Tarifas (RQT), impulsado por el Gobierno de Javier Milei, con el objetivo de fijar parámetros de calidad, establecer planes de inversión y definir penalidades por incumplimientos.
Edenor destacó que, con la actualización tarifaria, el 80% de los usuarios residenciales pagaría en promedio $29.544 por mes, lo que implica un aumento de aproximadamente $9.624. Además, argumentó que las tarifas en Argentina siguen siendo más bajas en comparación con otros países de la región.
En cuanto a inversiones, Edenor informó que desembolsó US$2.000 millones en la última década y planea destinar US$1.275 millones en los próximos cinco años. Entre los proyectos destacados, se incluyen la construcción de tres nuevas subestaciones eléctricas y la instalación de baterías para garantizar el abastecimiento en momentos críticos.
Edesur, por su parte, prevé invertir $746 millones en la ampliación y modernización de la infraestructura eléctrica. Mientras tanto, Transener reconoció que desde 2018 redujo sus inversiones en mantenimiento debido al congelamiento tarifario.
Nuevas tarifas desde abril
El esquema tarifario definitivo será publicado el 31 de marzo y entrará en vigencia el 1 de abril. El Gobierno busca equilibrar la actualización de tarifas con la desaceleración inflacionaria y pretende que los aumentos no superen el 10% en un año electoral.