Es mendocino, tiene 13 años y viajará a China para representar a América en un torneo mundial
Junto a dos estudiantes de Santiago del Estero y Puerto Madryn, el mendocino Manuel Sarrouf viajará a China para representar a Latinoamérica en el torneo internacional de GO, juego de estrategia que tiene más de 4.000 años. Esta es la primera vez que un equipo juvenil argentino llega a esta instancia.
El joven de 13 años estudia en la orientación Lengua del Departamento de Aplicación Docente (DAD) de la UNCuyo. Mientras transita los últimos exámenes, al mismo tiempo sigue entrenándose para competir en el Quzhou International Friendly Children Amateur Weiqi Invitational Tournament, torneo internacional de GO que reúne a los mejores de todo el mundo en esa disciplina.
Los Gorriones emprenden vuelo
De esta forma, Manuel fue seleccionado junto a Santiago León Bronstein (Santiago del Estero) y Simón Moreno (Puerto Madryn) para conformar el equipo juvenil que representó a Argentina en las competencias latinoamericanas. Para llegar a esta instancia, Los Gorriones, nombre del equipo, se enfrentaron a participantes de México, Chile y Guatemala.
Siendo el único equipo invicto en las cuatro rondas, el seleccionado argentino obtuvo el primer puesto en el torneo. Así, fueron elegidos como representantes de Latinoamérica para el torneo mundial que se realizará del 17 al 22 de noviembre en China.
Un juego milenario
El GO es un juego de estrategia, creado hace más de 4.000 años en China, y arraigado en la cultura e historia de otros países orientales como Japón y Corea. En tiempos de Confucio era una de las 4 virtudes que se les pedía dominar a los caballeros conjuntamente con la música, la pintura y la poesía.
Se cree que es más antiguo que la escritura, aunque no hay registros documentados sobre alguna fecha aproximada ni bajo qué circunstancias se creó. Existe una leyenda que dice que fue ideado por el emperador Yao alrededor del año 2200 A.C como un instrumento pedagógico para estimular el pensamiento de su hijo y heredero. Los primeros registros documentados se remontan a los escritos de Confucio y Mencio.