Escándalo en YPF y Shell: publicidades virales desataron el repudio por misoginia
Una serie de publicidades virales que circularon en redes sociales encendieron una fuerte polémica por su contenido violento, misógino y discriminatorio.
Los videos, que intentaban presentarse en un tono humorístico, exhiben escenas vinculadas con la apología de la violencia de género, lo que generó la indignación de periodistas, militantes feministas y referentes sociales.
Las piezas fueron difundidas por la Estación El Trébol de Marcos Juárez, bajo la bandera de YPF, y por Shell Crespo, perteneciente a Erich Wagner y Cía S.R.L., en Entre Ríos. En uno de los casos más repudiados, una mujer aparece siendo secuestrada por empleados y metida dentro de una bolsa de consorcio, una imagen señalada como profundamente ofensiva en un país donde una mujer es víctima de femicidio cada 27 horas.
Desde la agrupación Pan y Rosas, la referente Andrea D'Atri expresó su rechazo en Instagram:
TODO EL REPUDIO A LAS PUBLICIDADES DE LA ESTACIÓN EL TRÉBOL DE MARCOS JUÁREZ DE YPF OFICIAL Y SHELL CRESPO DE ERICH WAGNER y CIA S.R.L DE ENTRE RÍOS. Ambos videos son una clara muestra de la discriminación y misoginia que promueve el discurso oficialista y que sirve a las empresas para naturalizar la discriminación laboral de sus trabajadoras, llegando al extremo de hacer apología a los femicidios.
La dirigente también recordó que Shell acumula denuncias por acoso laboral y despidos discriminatorios, reiterando el reclamo por la reincorporación de los despedidos.
Por su parte, la periodista Ingrid Beck se sumó a las críticas desde su cuenta en X con un tono irónico:
No entiendo si secuestro de mujeres en bolsa de consorcio es tendencia en estaciones de servicio o qué. Se ve que por esos pueblos no pasamos.
Y agregó:
Parece que el tema no es de estaciones de servicio sino 'una joda' con las de marketing en general. Pasa que la combinación tipos secuestrando mujer y colocándola en bolsa de consorcio no nos da gracia.
La viralización de los contenidos reabrió el debate sobre los límites del humor en la publicidad, la normalización de la violencia machista en entornos laborales y la responsabilidad de las marcas frente a discursos que refuerzan estereotipos y prácticas discriminatorias.