Gracias a la reforma en el Código Procesal de Familia se agilizan las adopciones en Mendoza
A partir de la reciente reforma al Código Procesal de Familia en Mendoza, se han implementado cambios significativos que simplifican y aceleran los procesos de adopción en la provincia. Esta reforma no solo beneficia a los adoptantes, sino que también reduce el tiempo que los niños en condiciones de ser adoptados pasan en instituciones del Estado.
La medida, que entró en vigencia este viernes, responde a mejorar la eficiencia en los trámites de adopción y ofrecer soluciones más rápidas para las familias en proceso. Uno de los principales cambios es la reducción de los plazos judiciales, lo que garantiza una tramitación más ágil.
Ahora, los plazos de las apelaciones y recursos extraordinarios se han establecido de forma más estricta. Por ejemplo, si una sentencia de adopción es apelada, la Cámara de Apelaciones tiene que fijar una audiencia con el menor en los tres días siguientes, y resolver el caso en un máximo de diez días. En los casos de recurso extraordinario provincial, las audiencias se realizarán en un plazo no superior a 30 días.
Otro de los aspectos más destacados de esta reforma es la posibilidad de que los guardadores de niños mayores de 5 años o grupos de hermanos inicien el proceso de adopción sin la necesidad de patrocinio letrado, lo que hace que este trámite sea más accesible y menos costoso.
La nueva ley también crea el Registro de Mediadores Ad-Hoc, lo cual mejora el servicio de mediación en los conflictos familiares, permitiendo una resolución más rápida de disputas en temas como responsabilidad parental, guarda de menores y filiación.
Además, con el objetivo de reducir los tiempos de comunicación, los tribunales podrán utilizar aplicaciones de mensajería, como WhatsApp, para notificar medidas urgentes, citaciones o autorizaciones de viaje. Esto agiliza el proceso judicial y facilita la comunicación de decisiones, especialmente en los casos en los que las notificaciones tradicionales no han tenido éxito.
En materia de violencia de género, la reforma también introduce medidas para acelerar la tramitación de medidas de protección. A partir de ahora, los jueces fijarán audiencias dentro de los siete días posteriores a la denuncia, con el fin de definir cuestiones como pensiones alimenticias, entrega de bienes esenciales y pautas de comunicación sobre los hijos. Además, el denunciado tendrá un plazo máximo de cinco días para presentar una oposición a las medidas de restricción.
Con esta reforma, Mendoza da un paso importante hacia la mejora de los procesos judiciales familiares, haciendo más eficientes y accesibles los procedimientos de adopción, mediación familiar y protección contra la violencia de género.