Jair Bolsonaro fue llevado a la cárcel luego de que la Justicia levante su prisión domiciliaria
El expresidente brasilero Jair Bolsonaro quedó preso de forma preventiva este sábado, tras estar varios meses cumpliendo domiciliaria. La detención la llevó a cabo la Policía, en cumplimiento de una decisión del Supremo Tribunal Federal (STF).
La medida es por prisión preventiva y no la ejecución de su condena de 27 años. El exmandatario fue declarado culpable en septiembre por haber conspirado para impedir la asunción del izquierdista Luiz Inácio Lula da Silva, tras perder los comicios en 2022.
El líder de la derecha y ultraderecha en Brasil se encontraba bajo arresto en una vivienda desde agosto, monitoreado electrónicamente. Estaba en un condominio de lujo en la capital.
El STF había rechazado un recurso contra su condena, estableciendo que debía cumplirse en "régimen cerrado"
Pedido de clemencia por su salud
La detención y el traslado a la cárcel ocurren a pesar de que los abogados de Bolsonaro habían solicitado este viernes a la Justicia que su cliente pudiera purgar su pena en su casa, "por razones humanitarias" debido a sus delicadas condiciones de salud.
La defensa argumentó que la alteración de la prisión domiciliaria representa un "riesgo de vida" para el expresidente, quien sufre secuelas permanentes de la puñalada que recibió en el vientre en 2018. Los letrados citaron múltiples cirugías, episodios de reflujo e "hipo incontrolable" que le ha provocado falta de aire, además de un diagnóstico reciente de cáncer de piel.
El período para la presentación de nuevos recursos para apelar el traslado a un penal vence el próximo lunes.